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FRANCISCO ROMERO RODRÍGUEZ |
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Profesor de E.G.B., Licenciado en Derecho, abogado y funcionario de la Administración General del Estado y de la Comunidad Autónoma de Andalucía, nació en el municipio sevillano de Alanís. Actual socio 1.319 del Sevilla F.C. (Carnets 01-Carnets 02-Carnets 03-Carnets 04) y accionista desde la reconversión del club en sociedad anónima, fue secretario y socio fundador de "Foro Sevillista". Ocupó el cargo de presidente en la última etapa de esta asociación fundada el 2 de noviembre de 1995 a raíz de los tristes acontecimientos vividos por el sevillismo en agosto del mismo año.
Tuvo una memorable y decidida intervención en la oprobiosa Junta General Ordinaria del Sevilla Fútbol Club en agosto de 1996, en la que mantuvo una contienda dialéctica con el entonces intocable presidente José María González de Caldas y que supuso un premonitorio toque de alerta sobre el nefasto futuro que se atisbaba. Varias denuncias formuladas por un grupo de sevillistas -y él mismo- ante los juzgados (caso de los 63 millones, caso del mercedes) sirvieron como advertencia de la ominosa gestión de Caldas y de su aliado Escobar, en esperpéntica connivencia con los invasores madrileños liderados por Antena 3. Se reunió en Madrid, a petición del Consejo Superior de Deportes, con el Secretario General para el Deporte, Pedro Antonio Martín Marín y con el Director General de Infraestructuras Deportivas, Ignacio Ayuso Canals, a los que hizo entrega de un completo dossier que demostraba fehacientemente la auténtica titularidad del primer paquete accionarial del Sevilla F.C. y la sarta de irregularidades que, contra la Ley del Deporte, realizaba por entonces la todopoderosa empresa de Antonio Asensio, Gestora de Medios Audiovisuales. Escaso tiempo después ambos acabaron como miembros de alta dirección de la empresa televisiva... Impulsa decisivamente la creación de la Plataforma "Salvemos al Sevilla" y la celebración -junto a diversos actos de reprobación de los entonces dirigentes, seguidos multitudinariamente por el sevillismo- de la histórica Junta General Extraordinaria del 15 de mayo de 1997 en la que se expulsa del club a los desventurados Caldas y Escobar. Su firma encabeza el requerimiento notarial que originó la convocatoria de aquella histórica Junta General. Días después, en el diario ABC, el actual presidente sevillista, José María del Nido, reconoce su decisiva intervención en la consecución del objetivo. Transcurrida una semana, rodeados de sevillistas de todas las edades, celebran el éxito cosechado en una gira campestre celebrada en Alanís, concretamente en la finca El Molino. En su calidad de secretario de Foro Sevillista coordina las acciones de la asociación que contribuyen decisivamente a la nueva victoria obtenida por el sevillismo en la Junta General Ordinaria del 18 de diciembre de 1997 y al impulso de la necesaria ampliación de capital llevada a efecto con exclusión del derecho de adquisición preferente. Rafael Carrión, en aquella reunión plenaria del "hombre armado" le nombra responsable del Área Social, cargo que ocupó durante escasos meses. Posteriormente, para el mismo cometido, es nombrado por Roberto Alés. En esta ocasión permaneció en el cargo poco tiempo más. Las tremendas dificultades por las que pasaba la entidad y la escasa atención que, como hoy se demuestra, ambos dedicaron a esta importante área fueron los motivos por los que acabó retornando a su asiento en la grada y a los estadios nacionales y europeos donde el Sevilla Fútbol Club continúa mostrando su grandeza a base de títulos. En la actualidad administra este sitio en internet. |
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Martes 02/03/10 El precio y el valor de la Champions (Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas)
Estamos disputando los octavos de final de la Liga de Campeones. Tenemos la oportunidad histórica de estar por segunda vez en nuestra historia en los cuartos de final de la más grande competición futbolística a nivel mundial. Tras casi dos meses, los recientes, repletos de eliminatorias coperas que nos han aupado a la final, retomamos el fútbol de altísima competición el próximo 16 de marzo, recibiendo al CSKA de Moscú para hacer bueno el empate cosechado en tierras rusas. Sorprendentemente, hoy todavía demasiada gente se interroga: "¿asistiré, o no, en un par de semanas al partido de vuelta en la Bombonera?". El valor del sentimiento, del amor y del cariño a unos colores, el blanco y el rojo, nos estimulan a visitar las taquillas de nuestra "Fábrica de Sueños", o a activar el abono de la temporada a través de los medios telemáticos que nos ofrece nuestro club, para estar presentes en otro acontecimiento histórico para los sevillistas ¡Cuántos en tan poco tiempo! De otro lado son diversos los factores que, en sentido contrario, invitan a la claudicación: la tremenda cuesta de enero, prolongada a febrero y hasta no sabemos donde, más empinada que nunca por culpa de una crisis económica galopante que mantiene a España y, particularmente, a Andalucía y a Sevilla en el furgón de cola de las economías desarrolladas; los numerosos "mileuristas" que malviven en nuestra región, las abultadas listas de desempleados que se archivan (nunca mejor dicho) en las oficinas del INEM; las exiguas pensiones que perciben gran parte de nuestros mayores; las ya citadas y recientes visitas a las taquillas con motivo de la Copa; la presencia de las cámaras de televisión facilitando gratis el espectáculo en el salón de casa y, sobretodo, el precio fijado para el evento. La eterna cuestión otra vez se hace presente: ¿es preferible un estadio con las gradas a medio cubrir o un coliseo lleno a tope donde la recaudación sea prácticamente la misma, si no superior? ¿Ha tenido en cuenta el consejo de administración todas estas irrefutables variables que, necesariamente, inciden en la decisión?, ¿ha valorado, además, la muy negativa repercusión que sobre la imagen de nuestro club proyectan unas gradas no repletas en un acontecimiento como el que viviremos? Seguro que sí, y así me consta, pero ¿se ha acertado? Estamos haciendo un Sevilla grande, enorme, como nunca lo había sido y para ello continúa siendo necesaria la comunión y el inquebrantable sacrificio de todos: los dirigentes, en pos de unas metas nunca soñadas, haciendo gala de una ambición desmedida y bienvenida; los profesionales defendiendo con casta, coraje y honor nuestra camiseta en todas y cada una de las competiciones en las que estamos inmersos y la afición sevillista -la inmensa mayoría domiciliada en esta provincia a la cabeza del desempleo europeo- arropando a los nuestros y haciendo un sacrificio económico muy por encima de sus posibilidades. Llegado el 16 de marzo, a las nueve menos cuarto, el tiempo, ese juez insobornable, dará y quitará razones. Todo lo que sea superar los tres cuartos del aforo dará la razón a nuestros dirigentes que, de esta forma, demostrarán conocer la situación anímica y económica de su clientela, los fieles de Nervión; por el contrario, no alcanzar una cifra parecida se la hurtará. Y es que en la mayoría de las ocasiones se acierta en el valor, que indudablemente lo tiene, pero no así en el precio; sólo el libre mercado acaba restableciendo el equilibrio. En casa -me pregunto si imprudentemente- se ha respondido con un sí a la pregunta con la que finaliza el primer párrafo. Sin embargo, la sempiterna discusión merece una serena reflexión como la que ya se hizo nuestro paisano Antonio Machado cuando sentenció: "Es de necios confundir valor y precio". |
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Jueves 11/02/10 La suerte de los campeones (Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas)
Visto lo visto, escuchado lo escuchado y leído lo leído, pareciera que la final conseguida –otra, séptima en cuatro años- es inmerecida, que nuestra presencia en el partido con más boato del fútbol español nos la han regalado. Nadie va a martillearme con el pésimo encuentro librado en Getafe, continuación de otro, lamentable, celebrado 72 horas antes en Zaragoza. Todos tenemos ojos en la cara para apreciar que, con esa imagen, la suerte no estará siempre de nuestro lado. Ahora toca gozar, disfrutar de momentos como el actual, tan pocas veces vivido por una afición centenaria como la nuestra. Pero no por ello debemos obviar un sosegado análisis sobre la deslucida situación actual, sobretodo física, de un equipo que ha llegado fundido a esta etapa, cuando restan tres meses y medio de competición. La causa principal, a mi entender, viene dada por un motivo principal: la plaga de lesiones que ha asolado al equipo, esencialmente durante los meses de diciembre y enero. Excusitis, dicen los entendidos cuando los afectados no son los suyos; en caso contrario claman contra "tanta injusticia", léase lo que ocurre con la situación actual de la defensa barcelonista o el eterno clamor de la prensa "madrileñista" cuando una de sus figuras -¡uy!- padece un resfriado. Y este motivo –las lesiones- es el primordial porque ha repercutido muy negativamente sobre la condición física de los propios damnificados que, en muchas ocasiones, han tenido que acortar forzosamente los plazos de recuperación y porque, de igual modo, ha afectado a las piernas del resto de profesionales que lo ha tenido que jugar absolutamente todo. Resulta que el Sevilla Fútbol Club es hoy, junto al Atlético de Madrid, desfallecido en la Liga, el equipo que más partidos oficiales ha disputado esta temporada, un total de 35: 6 de Champions, 21 de Liga y 8 de Copa, si bien el equipo colchonero no ha pagado un precio excesivo en lesionados, ni ha disputado la competición europea al nivel de los nuestros, al quedar sin opciones de clasificación a las primeras de cambio. El Barcelona, con la enfermería vacía hasta esta semana, ha disputado al día de hoy cuatro partidos menos que el Sevilla, precisamente por "culpa" nuestra. La musculatura de los jugadores del Real Madrid se ha ahorrado seis partidos, recuerden todos consecutivos, miércoles tras miércoles, durante enero y febrero. El Valencia, eliminado en Copa, sí ha disputado prácticamente los mismos encuentros que el Sevilla pero muchos de ellos en una competición, la antigua UEFA, menos exigente que la Champions. El Villarreal, rival con idénticos objetivos a los nuestros, ni lo menciono. El Mallorca, sorprendente cuarto clasificado, ha disputado hasta la fecha ocho partidos oficiales menos que el Sevilla y -un último ejemplo- el Getafe, que nos pasó ayer por encima, ha jugado seis partidos menos que los de Nervión. Otra circunstancia a considerar que, además, puede convertirse en el origen de lo anteriormente expresado es la escasa renovación de una plantilla cuya columna vertebral sigue siendo la misma que triunfó en Eindhoven: Palop, Escudé, Adriano, Renato, Jesús Navas, Kanouté y Luis Fabiano estuvieron entre los héroes de Holanda y continúan siendo hoy, cuatro años después, siete titulares indiscutibles. El Sevilla, cometiendo errores, claro que sí, llega a mediados de febrero clasificado para una final, séptima de la era reciente, y vivo en las otras dos competiciones gracias a un grupo excepcional que derrocha en el campo y en el banquillo toda la profesionalidad que atesora, algo que no puede decir absolutamente nadie más en el fútbol español y, casi, en el concierto futbolístico europeo. No hay tiempo alguno para un mini stage de recuperación pero urge considerar algo parecido a ello. Por último, una referencia a la socorrida expresión: "la suerte de los campeones". Cuando a Manolo Jiménez se le ocurrió, hace unos meses, comentar que para disputar finales y ganarlas había que tener suerte, la panda de impresentables papafritas, se le tiraron al cuello. Hoy, sin embargo, al decir de esta gentuza, estamos en otra final gracias a Palop –que resulta que es nuestro, que nadie nos lo ha prestado- y a la suerte. Y es que claro, el gol del guardameta valenciano en Donetsk, su estelar actuación en la tanda de penaltis de Glasgow y la incapacidad del conjunto para cerrar un marcador frente a un Español en inferioridad durante casi una hora, está en todos los manuales de táctica y técnica que dominan los grandes entrenadores del fútbol mundial... |
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Sábado 06/02/10 ¿Y por qué no Sevilla o Madrid? (Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas)
Quede claro que, primero, hay que culminar en Getafe lo pergeñado el pasado miércoles en Nervión. Entonces será el momento de hablar de fechas y sedes de la final de la Copa del Rey. Sin embargo, recordemos que a primeros de mes el consejero y subdirector general de Organización y Gestión del Sevilla Fútbol Club, Manuel Vizcaíno, asistió a la sede de la Real Federación Española de Fútbol a la reunión que mantuvieron los cuatro equipos semifinalistas de la Copa del Rey, en torno a la planificación de la final copera. Según trascendió, Madrid o Valencia serían las sedes propicias. Con todas las reservas, tras la celebración de los partidos de ida, todo apunta a una final en Mestalla entre el Sevilla Fútbol Club y el Atlético de Madrid. La fecha tampoco está fijada en el calendario, aunque, al parecer se acordó que si el Sevilla no juega la final de la Champions, que se celebra el 22 de mayo en el Bernabéu, la final copera se disputaría en Valencia al día siguiente, domingo, dado que el mismo día se celebra en Madrid una cumbre de la Unión Europea. La segunda opción apunta al miércoles siguiente, 26 de mayo en la capital levantina, fecha en la que, teóricamente, si la FEF no lo evita ante la FIFA, ni el Atlético de Madrid (¿Kun Agüero?) ni el Sevilla F.C. (¿Luis Fabiano, Adriano, Navas, Negredo, Squillaci, Escudé, Dragutinovic, Zokora, Romaric, Perotti?) podrán contar con los internacionales que disputarán el Mundial de Sudáfrica. Ésta última posibilidad es la que tiene todos los visos de convertirse en definitiva, sin embargo creo que nuestros dirigentes deberían replantearse la fecha de la final, por lo anteriormente expuesto, y el lugar de su celebración, por los motivos de seguridad que expondré después y a la vista de la siguiente comparativa de comunicaciones entre Madrid y Sevilla con la capital del Turia: Por carretera (Guía Repsol): Madrid-Valencia: 357 Kms. de autovía. 3 horas y 45 minutos; Sevilla-Valencia: 658 Kms. y sólo dos tercios de ellos de autovía. 7 horas y 21 minutos. Por ferrocarril (Renfe): Madrid-Valencia: 10 trenes diarios. 3 horas y 45 minutos: Sevilla-Valencia: 1 tren diario. 8 horas y 30 minutos. Por avión (AENA): Madrid-Valencia: 25 vuelos regulares diarios. 55 minutos; Sevilla-Valencia: 6 vuelos regulares diarios. 1 hora y 10 minutos. Está claro que las comunicaciones Sevilla-Valencia, además del doble de costosas en términos económicos, son mucho más escasas en número, calidad y comodidad que las que enlazan Madrid y la capital levantina. Además, para los atléticos los gastos y las incomodidades son prácticamente los mismos si la final se disputa en Valencia o en Sevilla. En el plano de la seguridad, para las fuerzas del orden resulta mucho más factible controlar un gran desplazamiento de una sola de las aficiones que redoblar los esfuerzos en atender a las dos, no sólo en la ciudad donde se celebra la final, sino en aeropuertos, estaciones y carreteras. Dicho lo anterior, lo más lógico sería sortear la sede entre el Estadio de La Cartuja y el Santiago Bernabéu. A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Si nosotros somos los agraciados, miel sobre hojuelas; en caso contrario por el precio que un seguidor sevillista debiera satisfacer por estar en la final de Mestalla, podrían viajar dos, en la mitad de tiempo, si la final se disputara en Madrid. Además… si estamos en la final del día 22, podemos permanecer en la Villa y Corte hasta la del día 26, celebrando nuestro “particular Pentecostés”. |
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Martes 26/01/10 La prensa que sufrimos (Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas)
De infame y de repugnante cabe calificar la desinformación que nos alumbra, bien es cierto que no exclusivamente en el mundo de la prensa deportiva, aunque a ella vaya a referirme.
En el ámbito nacional, los galácticos ultrasur, es decir, la práctica totalidad de la “opinión” que se produce en la capital, pretenden y, lo que es peor, probablemente consigan que el crack de nariz del malaguista Mtiliga a manos, mejor dicho, “a codo” del crack madridista Cristiano Ronaldo, sea despachada con la mínima sanción para el portugués. Y bien que se han fajado en el empeño, labor en la que no han estado solos, sino recibiendo también el baboso y vomitivo respaldo del resto de medios de información general que, incluso, han solicitado una sanción ejemplar para el árbitro por expulsar a la “estrella”. En definitiva, nada nuevo bajo el Sol.
Esta gente coloca cada vez más insuperable el listón de la desfachatez y valga como ejemplo la explicación dada en la Cadena Ser por el habitual comentarista y ex árbitro internacional, Pérez Sánchez, durante la retransmisión del enfrentamiento entre madrileños y malagueños a propósito de un gol anulado: “... si el defensa hubiera estado erguido no sería fuera de juego, pero al extender la mano el gol es legal... ”. El tío afina tanto que una mano más o menos adelantada es determinante para sentar cátedra y se queda tan pancho ¿Se imaginan el follón si, como, cada vez más, tanta gente exige, se imponen las nuevas tecnologías en el arbitraje?
Aquí, en la capital de Andalucía, las cosas no distan mucho de lo acontecido en el Foro y como muestra el esperpéntico comportamiento durante la rueda de prensa, tras el partido frente al Almería y en los instantes siguientes, de los que pretenden convertirse en “protagonistas”. Todo ello oído en Punto Radio Sevilla:
- Chazarri, al entrenador sevillista cuando Jiménez le aclara que para el partido de vuelta de Copa del Rey ante el Deportivo no hará demasiados cambios porque la normativa le impide alinear a más de cuatro canteranos: “hombre, te lo digo porque como te quejas tanto... ”. Y continúa el personaje refiriéndose al técnico: “lo más penoso es la imagen que da, mis preguntas siempre son respetuosas pero está en juego su imagen y la del club, aunque no le demos mas vueltas: así seguirá”.
- Ismael Medina: “A mí esto ya me aburre, claro que tiene bajas este Sevilla y si no se puede rotar pues a sonreír... a disfrutar con los triunfos y con las derrotas” (¿traición del subconsciente?) .../... “Chazarri va a seguir yendo a las ruedas de prensa y Jiménez tiene dos problemas: cabrearse y descabrearse”.
- Víctor Fernández, invitado estelar, tremendamente frustrado cuando otra vez creía oler a sangre, incluso a cadaverina: “Yo voy a pedir una excedencia, esto me supera, estoy agotado… Lo que hay que hacer es no ir a las ruedas de prensa, aunque este equipo gane la Copa, la Champions y mil veces la Liga lo que está claro es que este entrenador no le aporta ningún plus… y ojo que esta gente puede hacer algo gordo” .../... “Con él es imposible, los psicólogos le han llevado artículos del mismo periodista hablando bien y mal de él, pues no le entra en la cabeza que no hay ninguna persecución” .../... “Donde él se siente bien es con la prensa nacional cuando le tratan a nivel pueblerino, cuando le dicen Manolito” .../... “Sí, de acuerdo, con Duscher y Romaric el Sevilla quedó tercero el pasado año pero no fue gracias a ellos, precisamente” .../... “Con Juande, nos criticaban porque lo elogiábamos, a éste por criticarlo y ojo que este modelo puede dar resultado” .../... “¿hay algún precedente de un club que decida que el entrenador no hable como ocurrió con el Sevilla?” .../... “Jiménez no es prepotente, es enfermizo... este tema está agotado, lo mejor es no hablar o no obsesionarse... yo no voy a permitir que le conteste siempre ofendido a un compañero”.
Está claro, ellos no ofenden. Imparcialidad y objetividad le llaman y le quieren seguir llamando...
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Miércoles 23/12/09 Koné y Romaric, dos grandes noticias (por Francisco Romero)
Ha sido a la fuerza, por decisión de su seleccionador: cuando todo el planeta periodístico deportivo sevillano daba por hecho -así lo han publicado y así lo han afirmado- que Koné y Romaric acompañarían a Zokora y Kanouté en la Copa de África que se celebrará el próximo mes, finalmente el entrenador costamarfileño los ha dejado fuera de la convocatoria. ¿Buena o mala noticia? Hay gente que, desde un buenismo, entiendo que absurdo, la califica como mala por cuanto supone de frustración a los jugadores incluyendo la correspondiente merma psicológica o por el prestigio que el propio Sevilla pierde al "devaluarse" una importe parte de sus activos. Yo lo tengo claro: el mes de enero es de vital importancia para el Sevilla y, mientras de más efectivos dispongamos, mejor que mejor. Amén de tres choques ligueros frente a otros grandes (Atlético, Barcelona y Valencia), hemos de disputar los octavos de final de la Copa de S.M. el Rey, nada más y nada menos que ante el F.C. Barcelona y, caso de superar a los catalanes, lo que sin duda -sí o sí- ocurrirá, llegarán los cuartos de final frente al vencedor de la eliminatoria entre el Valencia y el Deportivo de La Coruña. Lástima que no ocurriera lo mismo con nuestro nuevo centrocampista y con el malí, que ayer volvió a triunfar en el Bernabéu, con la solidaridad de casi medio centenar de profesionales del balón, al recaudar más de 300.000 euros para "su" Ciudad de los Niños de Mabako. Los profesionales se deben a sus clubes -queda claro en las fotos de su presentación- y no tengo la menor duda de que tanto Koné como Romaric competirán, ahuyentando depresiones y junto al resto de sus compañeros, al nivel que se les exigirá en la inminente cuesta de enero. Esa pretendida devaluación del activo están obligados a contrarrestarla con una inmediata revalorización que sólo se conseguirá cuando, ambos, ofrezcan el nivel que no hace tanto mostraron para acabar fichando por El Grande de Andalucía. Romaric está en esa progresión, pese a los detractores, por lo que, estoy seguro, será un jugador fundamental no sólo para ese temible e ilusionante enero, sino para el resto de la temporada; Koné, por su parte, ha de centrarse, confiar en sus posibilidades y aportar a granel lo que mostró con cuentagotas hasta el momento de su gravísima lesión. Como sevillista, ¡qué dos grandes noticias! |
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Miércoles 16/12/09 Los irrefutables números ligueros de Jiménez (por Francisco Romero)
El pasado domingo en El Molinón el técnico, Manolo Jiménez, igualó en número de partidos ligueros dirigidos desde el banquillo -83- a su antecesor. Si brillante fueron los números de éste, qué decir de los cosechados por el de Arahal. Sobre los 249 puntos posibles, el equipo de Jiménez ha conseguido nueve más (156 por 147), o lo que es lo mismo el 62,65% de los puntos puestos en juego frente al 59,04% del manchego. En la temporada su debut, el actual técnico sacó al equipo del ostracismo (a dos puntos del descenso) en el que lo dejó sumido Juande, tras su nauseabunda y deshonesta tocata y fuga en pos de la libra esterlina, y lo llevó a la quinta posición de la tabla igualado a puntos con el Atlético, cuarto, consiguiendo el 60,22% de los puntos en juego frente al 38,10% de su predecesor. La siguiente campaña, la pasada, el Sevilla se elevó hasta los 70 puntos, clasificándose directamente para la Champions League al ocupar la tercera posición clasificatoria. En la actual, tras catorce jornadas disputadas, el Sevilla suma 30 puntos, lo que supone el 71,43% de los puntos, sólo superado por el F.C. Barcelona y por el Real Madrid que -ambos- están batiendo todos los records históricos de la primera división española. Números, sólo números, dirán algunos que, definitivamente, parecen haber perdido la chaveta. Números de grande, irrefutables, decimos otros a punto de perderla pero por otros motivos. ¿Qué queremos? |
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Jueves 10/12/09 La faca, otra vez en el fajín. Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas
Han bastado dos malos -pésimos, por inesperados- resultados ligueros, amén de “lo” de Bucarest, para que los currojiménez de turno vuelvan a presumir de faca, de navaja cachicuerna, de cachas brillantes, asomando por encima del fajín, dispuestos a acobardar a quien se tercie, comenzando por el otro Jiménez, Manolo, y desalentando, o al menos pretendiéndolo, a todos los que no comulguen con sus tesis. Fases de decaimiento, de depresión, como las que ahora nos toca sufrir a consecuencia de los últimos resultados del equipo hemos tenido todos los años, lo único que ocurre es que los relucientes números finales de las temporadas han corrido un tupido velo sobre los desafortunados momentos puntuales. Sin ir más lejos, recordemos el mes de abril de la pasada temporada, tan sólo cuatro semanas antes de conseguir (y superar) el objetivo fijado: 0-1, derrota en casa frente al Getafe; 3-1, ídem en Mestalla; 4-0, lo mismo en el Camp Nou y 2-4, lo propio en casa frente al Madrid. El reciente partido ante el Unirea, que muchos calificaban de intrascendental, ha servido para que un técnico rumano, Dan Petrescu, muestre al resto del planeta balompédico las carencias del rígido sistema empleado por el Sevilla FC: ese eterno e “irrenunciable” 4-4-2, al decir de tantos y tan granjeados entendedores de fútbol que pueblan las gradas de nuestro estadio y las redacciones de los medios informativos deportivos sevillanos ¿Qué queda de aquel partido? Tres balones a los palos, gol en propia meta y derrota. “Esto también es fútbol”, se afanaba, no sin razón, Petrescu. El último entrenador en visitar Nervión, Mendilíbar, lo ha vuelto a dejar claro en la rueda de prensa post partido, al responder así -sin sonrojarse- a la pregunta de cómo se consigue aniquilar el juego del Sevilla FC: “renunciando a las bandas”. Tras los empates ante el Málaga (diez claras ocasiones de gol al limbo) y frente el Valladolid (“sólo” seis oportunidades ante la meta rival), el innegociable sistema táctico de tanta figura mediática y de tanto urbanita comienza a mostrar sus lagunas: cuando el contrario acumula todo su potencial en el centro del campo, cuando el sistema empleado por nuestros rivales no difiere mucho de un 4-3-2-1, muy próximo a un 4-5-1, ocurre lo normal: atasco e inferioridad numérica manifiesta en la parcela ancha, extremos inutilizados por dos parejas de pétreos marcadores y delanteros como islotes a la espera de cazar alguna pelotita que le llueva del cielo. Así se resumen no sólo los tres últimos partidos sino muchos otros de los que los nuestros cambiaron su rumbo gracias al acierto de enchufar algunas de las oportunidades que, aún en esas condiciones, nuestros profesionales son capaces de generar. Si no ocurre eso, si las ocasiones no acaban convirtiéndose en gol, los resultados negativos hacen su aparición. Tome buena nota el técnico: no se deje llevar por los cánticos de sirena de los contestatarios de siempre; pueble, en determinados partidos, o en señalados momentos de algunos encuentros, el centro del campo, iguálelo en cantidad y, lo demás debe venir solo, supérelo en calidad. Con el único afán de contribuir a superar el delicado momento de resultados, ésta es mi crítica al entrenador, todo lo contrario de los que, con la faca asomando por encima del fajín, amén de reiniciar el pim-pam-pum hacia él -¡ya tocaba!-, critican ahora el fichaje de Negredo por su “manifiesta incapacidad” y que resultan ser los mismos que hace tres semanas reprochaban, no el fichaje, sino la “cesión” del delantero madrileño que, irremediablemente, volvería el próximo verano al equipo de todos los gobiernos de todas las épocas. Vosotros sois así y, particularmente, tú siempre tienes razón, nunca te equivocas porque no te avergüenzas de decir hoy “a” y mañana “b”. Los éxitos llegaron –y continúan alcanzándose- sin tu contribución, o mejor dicho, a pesar de ti. Si nuestros delanteros hubieran enchufado una, sólo una, de las ocasiones de que dispusieron en los tres últimos partidos, ¿de qué hablarías tú ahora, miarma?, ¿dónde tendrías clavada la faca? |
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Miércoles 25/11/09 La verdad del cuchillo de derbi. Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas
El encuentro entre el Sevilla F.C. y el Betis, del que el pasado 12 de octubre se han cumplido diez años, ha pasado irremisiblemente a la historia como el "derbi del cuchillo". Desmontar aquella falacia se antoja ya misión imposible pero no me resisto a contar públicamente lo que tantas veces he referido privadamente a amigos y conocidos; a continuación narro cómo viví aquellos acontecimientos en primera persona. El partido se celebró el Día de la Hispanidad. En la víspera, el técnico Marcos Alonso dispuso en el Sánchez Pizjuán un entrenamiento a puerta cerrada al que asistí en mi calidad de responsable del Área Social. La sesión preparatoria discurrió en el medio campo de la portería de Gol Sur. En el área contraria -repleta de carrillos de mano, de rollos de cuerdas y de todo tipo de herramientas- una cuadrilla de trabajadores ampliaba la extensión y la altura de las redes protectoras que separaban –y continúan haciéndolo- las gradas de Gol Norte del terreno de juego.El post partido es conocido por todos: 3-0 y baño absoluto a un rival que visitó el Sánchez Pizjuán de la mano de un entrenador (un tal Griguol) que se había permitido el lujo en las previas de calificar al club más grande del Sur de España de sparring del suyo. Pero como siempre ocurre con esta gente cuando el resultado le es desfavorable -es decir, casi siempre- la noticia tenía que ser otra. Así, pudo leerse en el ABC: "el choque ha pasado a la historia como el 'derbi del cuchillo', ya que alguien lanzó desde la grada un cuchillo contra el jugador del Betis Benjamín Zarandona, que no alcanzó al pucelano"; o –Alejandro Delmás, dixit- en El Mundo: "Durante el derbi Sevilla-Betis, un espectador lanzó un cuchillo al terreno de juego que estuvo a punto de impactar en el bético Benjamín. El Sánchez Pizjuán, que tiene pendiente un partido de sanción por el botellazo que recibió un juez de línea en la primera jornada de Liga, sigue caracterizándose por ser uno de los campos de Primera en el que se registran más incidentes".Los telediarios del mediodía siguiente aún permanecen en el recuerdo: con la única y lejana imagen de un Benjamín acercándose al banquillo y entregando "algo" a su entrenador, todos afirmaban sin ruborizarse que el futbolista vallisoletano había sido "agredido desde la grada con un cuchillo que –milagrosamente- no le impactó, aunque, eso sí, le pasó rozando". A ello había contribuido, sin duda, la basura, la mentira, la patraña y la inmundicia vertidas por un idolatrado donmanué -¡beatificación, ya decían t-o-d-o-s entonces- y por su secuaz consejero Oscar Arredondo, un fachoso y fanático personajillo a las órdenes del jefe y especialmente amigo de la calumnia. Aquella misma tarde me dirigí al estadio. El Sevilla F.C. había dispuesto por primera vez en esa temporada una serie de cámaras fijas con el fin de prevenir incidentes en las gradas y en el propio terreno de juego. Lo primero que hicimos Monchi, entonces delegado del equipo, Luis Carrión, vicesecretario del Consejo de Administración, y yo mismo, fue visionar las imágenes grabadas por una cámara colocada en la grada alta de preferencia a la altura del área donde "se registró el incidente" (naturalmente todo entrecomillado, por lo que a continuación explicaré). Después de lo leído y escuchado durante toda la jornada, los tres quedamos sorprendidos cuando contemplamos las nítidas imágenes que ofrecía el vídeo: tras una llegada sevillista sobre la portería rival, el balón llega mansamente a las manos del cancerbero Prats que se dispone a iniciar para su equipo la jugada de ataque; en ese momento, todavía dentro del área, Benjamín, con la cabeza agachada, inicia sus pasos hacia el centro del terreno de juego, momento en el que se aprecia como retrocede para tomar un objeto del suelo del que, inmediatamente, hará entrega en la banda a su entrenador (el del sparring). No se observa nada más, absolutamente nada más. Para decir toda la verdad, diré que, momentos antes, a unos veinte metros de donde se encontraba Benjamín, en el lado contrario del área, cae una bola de papel de aluminio, lo que –siendo bondadoso o imbécil, cualquiera sabe- pudo inducir a un lejanísimo Pérez Lasa -¡vaya por Dios!- a dar por cierta la zafia versión que montaron los dirigentes del club menor de la ciudad con su amo a la cabeza. Las imágenes demostraban diáfana y nítidamente que no cayó un cuchillo, que no cayó absolutamente nada desde la grada; ningún objeto "le pasó rozando" –y él bien que lo sabe- a un "desdichado" Benjamín, al que sus mandamases obligaron, como a tantos otros tantas veces, a dramatizar un incidente que no fue tal. Yo lo tengo claro porque lo he visto con mis propios ojos: el cuchillo -viejo y desgastado- no lo llevaba Benjamín en las medias como lerdamente algunos han sugerido; estaba allí desde la tarde anterior, olvidado o perdido en el césped por la cuadrilla de obreros que ampliaba la extensión y la altura de las redes protectoras que separan las gradas de Gol Norte del terreno de juego. Mi opinión fue categórica y así se lo hice saber a mis acompañantes: debíamos realizar, urgentemente, varias copias del vídeo y enviarlas a los medios audiovisuales, de forma que en los telediarios de la noche se desmontara la bola de nieve que en esos momentos comenzaba a acrecentarse. A partir de entonces nadie podría decir que se arrojó un cuchillo desde la grada y mucho menos que "le pasó rozando al futbolista". Sin embargo… mi gozo en un pozo. Luis Carrión nos anunció que prefería guardarse el vídeo para un posterior recurso al Comité de Apelación. Exclusivamente la repugnante argucia ajena y la propia incompetencia hicieron posible tamaño desaguisado. Las consecuencias ya las conocemos y todos las padecimos: clausura de nuestro estadio y, lo que es peor, una sombría mancha en nuestro historial que, como ingenuo quijote, no cejaré en blanquear. |
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Martes 27/10/09 San Martín, dos semanas antes (II) (por Francisco Romero)
"A cada cerdo le llega su San Martín" es un refrán (Wikipedia) que alude a que cada cual recibirá en su momento la compensación por los actos cometidos. Si alguien ha actuado incorrectamente, tarde o temprano le llegará el momento de pagar su culpa.
San Martín es una festividad que se celebra el 11 de noviembre (dentro de dos semanas, pero el frío en Gran Bretaña -no digamos de Rusia- comienza a apretar) siendo una fecha muy señalada en muchos pueblos de la geografía española pues es cuando tiene lugar la matanza del cerdo. En algunos sitios de España (o del Reino Unido o de Rusia) se les ceba (o se les unta) unos meses antes de sacrificarlos (o de darle una patada en el trasero) el día de San Martín, con castañas o con bellotas (o con libras esterlinas o con rublos) para que su carne (cara) coja mejor sabor (color). También se utiliza este refrán para referirse al momento de la muerte (de la defenestración) que no puede evitarse. En España este refrán siempre ha tenido un tono despectivo (en Inglaterra y en la propia Rusia ni se sabe).
Así, el mejor entrenador del MEJOR SEVILLA DE LA HISTORIA cumplió hace justo un año su ciclo en el fútbol inglés alcanzando el "glorioso" honor de pasar a la historia como el peor entrenador de la historia del Tottenham tras Ossie Ardiles y haciendo el inicio de campaña más desastroso de la más que centenaria historia del club londinense; un año después, en idéntica fecha ha sido despedido por el CSKA moscovita, eso sí, podrido de dinero.
Ha transcurrido un nuevo año -y van dos- desde el 26 de octubre de 2007, otra vez el 26 de octubre, en el que escribí lo siguiente. Lástima que la traición no se produjera un par de jornadas antes:
"Hace dos meses, el pasado 23 de agosto, cuando escribí la primera entrega de esta miniserie que titulé "Así no, Juande", estaba convencido que habría que escribir más pronto que tarde, a modo de epílogo, las líneas que ahora me dispongo a rasguear.
Aquel día decía, escrito está, algunas cosas sobre el técnico manchego:
1º) Manifiesta públicamente que ha rechazado una oferta del Sevilla y que no se hablará más de su renovación hasta junio de 2008 porque ahora quiere centrarse únicamente en las competiciones oficiales. Sin embargo ha mantenido contactos con el Tottenham londinense, bien sea para la próxima temporada, bien –lo que es peor- para la inminente.
2º) Públicamente da el visto bueno al probable fichaje de Kone: "Me gusta mucho, con esa intención se ficha... ". Así, contrariamente a lo que ha sido norma en el club de no anunciar los fichajes hasta que se han consumado, el entrenador da por prácticamente finiquitado el mismo, con las seguras repercusiones económicas que tal afirmación puede tener, pues refuerza la posición del PSV, club que tratará de conseguir lógica ventaja a las palabras del técnico sevillista.
3º) Dice comprender a Daniel Alves: "Cualquier persona que esté trabajando y cobra una cantidad y viene otra empresa y le dice que le paga seis veces más -y como profesional tiene la posibilidad de resolver su futuro- es lógico que quiera aceptar; cuanto antes se solucione mucho mejor". Por lo pronto, "si él quiere jugar, jugará, pero si no quiere no lo hará. Si psicológicamente no está preparado no podrá jugar". Es decir, Daniel Alves jugará si quiere jugar y si no, no pasa nada. Y se queda tan tranquilo. ¿Qué opinará Andreas Hinkel?. Y más teniendo en cuenta que al brasileño se le ha revisado su contrato año tras año. ¿Podemos admitir como normal que los compromisos adquiridos y firmados sean papel mojado? Todo ello supone una falta de autoridad y de respeto al resto de la plantilla inimaginable en Juande hace siete días.
4º) Para colmo, se despacha a gusto con un futbolista, Chevantón, que el día anterior había cometido un grave acto de indisciplina: "si tengo que decirle la verdad lo hundiría. Le haría mucho daño. No lo voy a decir públicamente, si lo digo lo humillaría". Así, un acto de insubordinación, que debería haber sido castigado gravemente de puertas hacia dentro se responde con unas declaraciones explosivas que, otra vez, hacen daño, primero y económicamente al club que está buscándole una salida al charrúa.
¿Se imaginan ustedes el día que la pelotita no entre? Se hace necesario y urgente un cónclave del presidente con todos los profesionales del club en el que quede definitivamente claro cuáles son los objetivos marcados y cuál el camino trazado del que nadie ose apartarse.
Un mes después, el 28 de septiembre, se publicó la segunda entrega de esta miniserie "Así no, Juande (II)". Estaba claro que el de Pedro Muñoz continuaba tramando su traición. Escribí entonces:
El día en que José María del Nido apareció en la sala de prensa de la ciudad deportiva asegurando que Juande, después de sus flirteos con el Tottenham, iba a cumplir al menos el año de contrato firmado con el Sevilla, sentí un gran alivio. Ese día, el mejor entrenador de nuestra historia prometía centrarse únicamente en su trabajo en pos de la consecución de nuevos triunfos para la sociedad.
Un día después, tras la rueda de prensa del técnico en la que corroboraría su continuidad, supe, o mejor, presentí que me había equivocado. Ese Juande Ramos que todos conocíamos hasta entonces no parecía ya el mismo. Desgraciadamente no me equivoqué y aquella comparecencia pública ha sido "mejorada y ampliada" en sus posteriores apariciones ante los medios de comunicación.
Muchas han sido las actuaciones que no han satisfecho a los seguidores sevillistas: sus negociaciones en plena temporada con el club londinense al tiempo que niega al club que le paga la continuidad de las mismas; sus desafortunadas referencias a la afición -"a ver si sólo vamos a estar para coger la bandera cuando se gana algo", "los halagos me resbalan y las críticas también", "yo con esto (la crítica por las últimas alineaciones) me divierto mucho"-; sus públicas manifestaciones sobre la escasez de grandeza del club -"no somos el rey del mundo", "el 3-0 refleja fielmente las diferencias entre el Arsenal y el Sevilla", "al Sevilla le estábamos poniendo en un pedestal que no le correspondía"-... Todo ello supone un cúmulo de despropósitos en tan escaso espacio de tiempo de los que nunca esperábamos del gran técnico manchego.
... Si sigue divagando y distraído, buscando enemigos en rededor suyo, las metas que nos hemos fijado estarán cada vez más lejanas. De él y solamente de él depende, naturalmente con el necesario respaldo del consejo de administración y el reconocimiento de los aficionados. Mantenemos ese hilito de esperanza.
Aquel día, después de publicar esta segunda opinión, realicé una llamada telefónica. Responde mi interlocutor: - Paco... buenos días. - ¿Cuándo lo vas a echar?. - No es el momento. Es un gran entrenador, está nervioso porque los resultados no le acompañan...
Hasta aquí el inicio de una conversación privada. Aquel día barrunté que el, sin duda, mejor entrenador de nuestra historia, nos traicionaría. No era difícil saberlo. Juande no era el mismo: las ruedas de prensa, sus hasta entonces inhabituales gracietas, las descalificaciones públicas de profesionales a sus órdenes, sus contradicciones constantes. No, no era el mismo. A los ojos de muchos había descarrilado. Las últimas alineaciones, las erráticos y erróneas sustituciones durante los partidos... Este no era el Juande que habíamos conocido.
Se ha perdido un mes, si no dos, y mañana tomará la batuta un técnico con una ilusión y un sevillismo a prueba de bombas. Se va, por dinero, el mejor entrenador que hemos conocido. Lo mismo pensábamos cuando se despidió Caparrós. Dos técnicos a los que se les ha encasquetado el birrete de únicos artífices del éxito del Sevilla, minusvalorando el equipo puesto a sus órdenes ¿Por qué Manolo Jiménez no puede convertirse en el mejor entrenador de nuestra historia? Tendrá a su disposición una de las mejores plantillas del fútbol mundial, pero tendrá también ojo avizor a una afición extremadamente exigente con los nuestros y muy blandita con los foráneos. Somos así.
Una vez más, el escudo y nuestra bandera son lo único importante. ¡Viva el Sevilla!"
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Domingo 04/10/09 La caterva que no cesa (por Francisco Romero) Que alguien me lo explique. El diario sensacionalista en la red muchodeporte.com, en las previas del partido de hoy, publica una “información” virada a opinión que, desde el comienzo, se adivina como una pura entelequia y una desatinada mentira. Así comienza el articulito: “Del ¡Jiménez vete ya! al… Cómo cambian las cosas desde de la última visita merengue”. Y así continúa: “El arahalense ha captado el mensaje y ahí están los resultados”.
Con tintes melodramáticos, el perverso e inicuo juntaletras José Antonio Jiménez, que se las está tragando cual comesables del circo Price, nos anuncia el glorioso advenimiento de un Manolo Jiménez convertido en técnico de los buenos gracias a él y a los cepedas, aguilares, hauries y demás caterva que han pretendido –y continuarán haciéndolo, no les quepa duda- desestabilizar las estructuras del club comenzando por el cimiento que ellos -inconscientes- han considerado más endeble. Menos mal (con ironía y mucha sorna, que capaces son de creérselo) que no han dado su brazo a torcer y Jiménez ha terminado por echarles cuenta… aunque he recapacitado y, egoístamente, pensando en mí y en el Sevilla, propondré al club mi fichaje como entrenador. Saldré, seguro, más baratito que el de Arahal. Me bastará leer a esta chusma los domingos por la mañana para tomar nota de sus fundamentadas tácticas y acertar con las alineaciones, sí o sí. No perderemos un partido o, mejor dicho, si eso ocurre, lo perderemos todos... pero al menos habremos conseguido la paz, ¿o no? Gentuza… |
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Jueves 10/09/09 Fútbol, banderas y politiqueo (II) (por Francisco Romero) Curiosidades del destino. Hoy hace justo un año escribía: "Otra vez la misma historia, la polémica de los últimos septiembres que en el Sevilla han sido: El club nervionense ha adquirido en los últimos años un prodigioso caché en toda España con el asunto de la banderita rojigualda. Desde la mítica final de Eindhoven hasta la última de Mónaco los aficionados al fútbol de este país se han visto representados en Europa por un equipo, el Sevilla F.C., que se ha vanagloriado de su condición de español, haciendo pública ostentación de ello. El Sevilla presume de su españolidad y, con él, millones de ciudadanos se han sentido sevillistas en estas ocasiones puntuales, lo que ha servido para que muchos de ellos permanezcan fieles de por vida a los colores sevillistas".
La "culpa", sin duda, la sigue teniendo este año también el Departamento de Marketing del club. La campaña de fidelización "Juega con nosotros, somos de todos", otro exitazo estival, ha supuesto la actualización de unas ya lejanas palabras del presidente: “sevillistas en Sevilla, sevillanos en Andalucía, andaluces en España y españoles en Europa”. Mientras una serie de clubes continúan copiándonos (Real Madrid, Atlético, Málaga...), algunos seguidores radicales sevillistas, concretamente nueve, han continuado con su campaña del anterior verano. El noventa y nueve por ciento de los accionistas sevillistas, consultados en Junta General, han apostado por continuar mostrando nuestro sentimiento español en Europa. No se producen disensiones cuando presumimos de andalucismo en el resto del Estado. Continúan valiendo, un año después, todas las opiniones, todas las críticas, todos los halagos, pero sin pretender en ninguno de los casos hablar en nombre de un sevillismo plural, numeroso y múltiple. Quienes anteponen sus sentimientos políticos a los deportivos están en su derecho. Ahí están los parlamentos, los partidos políticos y los sindicatos para que dejen a los sevillistas con su Sevilla en paz. Post.- Hoy, en Sevilla Fútbol Club Radio, la respuesta del presidente sevillista no se ha hecho esperar. Pincha aquí para conocerla. |
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Lunes 31/08/09 ¿Huele a carroña? Vuelven los buitres (por Francisco Romero)
Les ha parecido olfatear cierto olor a cadaverina. Igual les pasaba el año pasado a estas alturas y el anterior y después y en fechas posteriores. Cada vez que el Sevilla no obtiene un buen resultado, y aún obteniéndolo, la pandilla de los mequetrefes envidiosos de caras arañadas y la de los resentidos e ignotos reporteros sevillistas despreciados por “el club de sus amores” en las recientes celebraciones de títulos, éxitos y efemérides centenarias, sacan a paseo, entre espasmos, su bilis mal digerida contra el club que los atormenta y contra el club que los ignora, respectivamente. El lamentable partido realizado ayer por el Sevilla en Mestalla -lo cortés no quita lo valiente- ha vuelto a servir de acicate a esta patulea para intentar demoler el proyecto sevillista fielmente consolidado en el último lustro. Aprovechan cualquier circunstancia para, desde una crítica feroz e inhumana, desgastar los cimientos de un rascacielos que amenaza con continuar creciendo asolando las “casitas bajas” do mora esta manada. Jiménez no es el objetivo, es el medio que esta horda justifica para abordar el fin propuesto. Koné ha estado hoy en rueda de prensa. Oigan su intervención en un rudimentario castellano, las preguntas de los buitres y saquen sus conclusiones. Estos han sido los titulares que nuestros lumbreras han extraído de la misma: - - Muchodeporte: “Koné dice que en Valencia se usó el sistema del entrenador”. - - El Desmarque: “Koné: El entrenador nos dijo que todos atrás cuando el Valencia tuviera el balón”. - - Diario de Sevilla: “Koné: Jiménez nos dijo que cuando el Valencia tuviera el balón nos echáramos atrás”. - - As: “Koné: perdimos el partido porque no atacamos y el Valencia fue muy agresivo”. Está claro que el Sevilla no juega con brillantez al fútbol y todavía más claro que el partido de ayer resultó una pesadilla y un insulto al fútbol desde el inicio hasta el final. Nada ni nadie funcionó, si acaso Palop que, en una decisiva intervención, aplazó la agonía y un denostado Konko que realizó su mejor partido cuando todos sus compañeros hicieron el peor. Y naturalmente que Jiménez es el máximo responsable de todo lo que ocurre: de la vil imagen de ayer; de la invalidez atacante de un equipo que puso en liza a sus mejores hombres; de la total deserción de carácter del grupo; de la incapacidad de encontrar un líder natural, un capitán que, en momentos determinados, dé el toque de atención oportuno al compañero desganado, desquiciado o perdido, al contrario que, crecido, se pone gallito y al juez de la contienda cuando no reparte justicia con la equidad necesaria. Igualmente, también y pese a quien pese, es el máximo responsable del tercer puesto liguero en la pasada temporada y en la anterior, el único entrenador de nuestro club -¡lo que son las cosas!- que ha acaparado en la Liga de Tres Puntos más del sesenta por ciento de los puntos puestos en juego (60,87%), seguido del “mejor entrenador del mejor Sevilla de la historia”, Juande Ramos, con el 59,04%. Pero también hay otros responsables para lo bueno y para lo malo: todos y cada uno de los componentes de una plantilla de lujo –la tercera de España- de la que no sale –ni salió el año pasado, a pesar del éxito- un solo gesto de rabia, de orgullo, de pundonor en determinados y puntuales momentos de un partido como el de ayer, por ejemplo. Negredo pudo ser objeto de penalti pero sólo él hizo las oportunas observaciones al colegiado. Zokora y Navas recibieron entradas que transgredían claramente el Reglamento, pero ninguno tuvo las agallas suficientes para plantar cara suficiente. Sólo Negredo, un debutante, exigió a grito pelado más igualdad en el trato. Vuelve a notarse un año más la ausencia de líderes (Javi Navarro, Martí... ), de gente que, en momentos determinados, den el toque de atención oportuno al compañero desganado, desquiciado o perdido, al contrario que, crecido, se pone gallito y al juez de la contienda que no reparte justicia con la equidad necesaria. Ese carácter, ese orgullo, ese sentimiento sevillista que, curiosamente, atesora quien los manda, es el que mucha gente echa en falta en sus pupilos. Bienvenida, por necesaria, la crítica constructiva, la que ayude a corregir errores, a mejorar día a día, partido a partido. Parece que estamos ante otra temporada para empezar a olvidar justo en el principio. Otra temporada para quedar terceros y mejorar anteriores actuaciones en la máxima competición europea y en la Copa ¿Vamos a dejar que se salgan con la suya? A mi, esta morralla me tendrá enfrente. |
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Miércoles 19/08/09 Estío y hastío. Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas
¿Información-opinión, objetividad-tendenciosidad, imparcialidad-arbitrariedad, ecuanimidad-obcecación, honradez-indignidad, veracidad-tergiversación, integridad-perversidad? El eterno debate reaparece este largo verano y se hace más presente e irritante que nunca.
Para muestra, tres botones que podrían ser trescientos:
Domingo, 16 de agosto. Antena 3 “informa” a sus televidentes de la final del Carranza disputada la noche anterior: “Continúan las pachangas… un grande [el trofeo] venido a menos en el que no ha participado ninguno de los primeros de nuestro fútbol… el trofeo, un juguete para unas vitrinas en la que siempre queda bien… Del Nido lo celebra como si fuera la Champions…”. Y todo ello después de haber informado con todo lujo de detalles del “partido de siglo” (nada de pachanga) disputado por el equipo de todos los gobiernos de todos las épocas en San Sebastián, conmemorativo del centenario de la Real Sociedad.
Lunes, 17 de agosto. Titular de la contraportada del cuadernillo de Deportes de ABC: “Sin Jiménez se juega mejor”. El jefe de deportes del regenerado diario sevillano, después de poner en duda la profesionalidad de Kanouté, se entretiene en afirmar: “Curiosamente, los segundos 45 minutos contra los valencianistas y el partido completo contra la gente de Lotina se jugaron sin Manolo Jiménez, expulsado el primer día. ¿Efecto óptico o el equipo juega mejor sin él en la banda?”.
Lunes, 17 de agosto. Cope Sevilla: “Koné no es delantero centro. Lautaro Acosta no tiene sitio en el Sevilla… habría que cederlo… es un jugador que corre mucho, que lucha mucho pero que al final es otra cabra loca”.
Lo de la cadena televisiva, hasta cierto punto, tiene una explicación: bastantes quebraderos de cabeza les ha dado a sus dirigentes el Sevilla y el sevillismo desde que, con Antonio Asensio a la cabeza, pretendieron asaltar a las bravas al Grande de Andalucía hasta que, con José Manuel Lara a los mandos, han vuelto a morder el polvo, derrota tras derrota, en los tribunales de justicia por aquello de sus constantes incumplimientos en materia de contratos televisivos.
Lo de los medios sevillanos sólo puede entenderse desde la indignidad, la inmoralidad, el resentimiento y la inquina de sus ignotos protagonistas, grises reporteros sevillistas ignorados por “el club de sus amores” en las recientes celebraciones de títulos, éxitos y efemérides centenarias.
¿Se puede ser más miserable, se puede ser más ruin?
Ladran, luego cabalgamos…
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Miércoles 12/08/09 ¿Caminamos hacia la autodestrucción?. Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas
No por esperado resulta más incomprensible: otra vez el debate del entrenador.
La temporada pasada culminó, como no podía ser de otra manera, con la decisión empresarial más adecuada del Consejo de Administración del Sevilla F.C. SAD. La continuidad de Jiménez al mando de la primera plantilla no resultó una elogiable decisión del órgano rector del club sino la natural aprobación de una medida que se ganó el técnico tras dos temporadas ligueras de números espectaculares. Manolo Jiménez no fue renovado, se renovó él solito.
En la competición liguera de los 69 partidos que el de Arahal ha dirigido desde el banquillo (31 en la temporada de su debut y 38 en la última) el Sevilla ocupa la tercera posición del campeonato, detrás de los dos trasatlánticos del fútbol mundial y, por ende, del español. Los tozudos números se encaprichan en proclamar que estamos ante el entrenador de la historia centenaria del club que, con mayor perseverancia, asiduidad y contumacia, nos ha elevado obstinada y regularmente a las posiciones insignes de la clasificación.
Manolo Jiménez -¡lo que son las cosas!- es el único entrenador de nuestro club que ha acaparado en la Liga de Tres Puntos más del sesenta por ciento de los puntos puestos en juego (60,87%), seguido del “mejor entrenador del mejor Sevilla de la historia”, Juande Ramos, con el 59,04%, que tampoco es moco de pavo.
Estos son los irrefutables números que adornan la trayectoria en el banquillo de nuestro actual técnico. Sin embargo, demasiada gente centra su “ira” en su irremediable marcha como remedio de todos los “males” que asolan al club. He querido entrecomillar dos palabras cuyo significado no alcanzo a entender en el actual Sevilla ¿Se puede tener sentimiento de ira contra algún estamento de este Sevilla del verano de 2009? ¿Son fácilmente identificables todos esos males que “arruinan” al club?
La Ley de Memoria Histórica debiera tener un capítulo dedicado a las vivencias sevillistas a lo largo de sus casi 104 años de historia o, más fácil aún, de los últimos 14: descensos, descapitalizaciones, deudas, desfalcos, desdoro, deshonor, mediocridad… Está bien y es necesario que tras la gloria de los títulos nos hagamos ambiciosas preguntas y encontremos válidas, legítimas y autorizadas respuestas: ¿qué Sevilla pretendemos, qué club somos capaces de forjar?, pero sin olvidar otros interrogantes con contestaciones más fáciles y, por desgracia, amargamente conocidas: ¿quiénes somos, qué hemos hecho, de dónde venimos?
Está claro que en el plano deportivo-preciosista el Sevilla no ha encontrado la claridad de ideas de hace dos temporadas, tampoco están sobre el césped los mismos protagonistas. Encontrar sustitutos a profesionales como los que, irremediablemente, han abandonado nuestro club no es tarea fácil y en eso debe poner todo su tino la dirección deportiva.
Si el problema fuera Jiménez, la solución parece meridianamente clara y, así, todos contentos: fichemos al mejor entrenador del mundo; cueste lo que cueste será la opción más barata y sinónimo de triunfos. La solución, insisto, no parece viable. Si así fuera -siempre pongo el mismo ejemplo- el Barcelona del triplete tendría entrenador para seis lustros, sin embargo el fútbol no es una ciencia exacta y los ciclos, por suerte y por desgracia, se cumplen para dar comienzo a un nuevo periodo.
La borrachera de triunfos puede conducirnos a la autodestrucción. Llegarán tiempos nefastos, de vacas flacas, comparados con los actuales y “allí será el llanto y el rechinar de dientes”. No nos adelantemos. Mientras tanto, ¿tenemos, o no, derecho a disfrutar del Sevilla actual? Centrémonos en lo que por fortuna tenemos: una apasionante temporada siendo –otra vez- grande entre los grandes, cabeza de grupo en la Liga de Campeones incluida. Otra cosa sería dar muestras inequívocas de una definitiva pérdida de rumbo.
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Viernes 24/07/09 Giralda TV. Ciento cincuenta millones para fustigarnos. Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas
Como si no tuviéramos bastante con "la nuestra" -la cadena pública andaluza que comienza y remata sus informativos de deportes con "su" Madrid y "su" Barça y que, en el mejor de los casos, cuando no lo agravia, ignora al Grande de Andalucía- acabamos de conocer lo que se cuece en derredor de la alegal televisión municipal, Giralda Digital TV, que, desertando de su apellido, continúa emitiendo en pruebas por el sistema analógico: El consejo de administración de la televisión municipal ha aprobado un presupuesto para el presente ejercicio de 886.000 euros, de los que 199.000 se destinarán al pago de su plantilla, toda ella compuesta por personal directivo: un gerente, un director general, un subdirector y tres coordinadores. Medio kilo mensual por barba ¿Le ponen cara a alguno de ellos? El presupuesto no prevé la aportación económica que tendrán que realizar los sevillanos, ya que en el capítulo de ingresos calcula las ventas de publicidad en 598.000 euros a los que habría que sumar otros 300.000 en concepto de ventas por producción ¿Cómo explicar esta partida si, como también se ha anunciado, la emisora no tendrá producción propia? Eso sí, el consejo de administración ha aprobado un código deontológico que los trabajadores deberán cumplir escrupulosamente. Entre las normas, se les prohibe recibir regalos en metálico o en especie o aceptar viajes pagados por parte de partidos políticos, empresas o particulares si ello puede "comprometer real o aparentemente su independencia y honestidad profesional" ¿Independencia, honestidad? No concibo a alguien con la garganta al descubierto. La televisión
Sólo les falta presumir y sacar pecho. Su eslogan no debería desviarse mucho de éstos: "Giralda Digital TV, tu televisión analógica", "sevillista tú tributa, que nosotros vilipendiamos". |
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Martes 14/07/09 Popurrí (por Francisco Romero)
La época estival nos deja sin apenas noticias y este año no digamos... Por ello el mantenimiento de un sitio web como éste se antoja complicado en estos tiempos de playas y vacaciones para muchos y de últimos coletazos de labor para otros tantos.
Sin embargo, algunos asuntos aparecidos en los últimos días merecen ser comentados:
1º) El calendario liguero que se sorteó el pasado viernes: comenzamos en Mestalla, dos semanas después de habernos enfrentados en las semifinales del Carranza. Sin duda un serio rival para un inicio de temporada apasionante e ilusionante. Sin duda, a destacar el penúltimo partido liguero que se disputará en el Sánchez Pizjuán frente al F.C. Barcelona ¿Qué nos estaremos jugando por aquellos lejanos tiempos?
2º) El culebrón Luis Fabiano, que amenaza con convertirse en "boa" de verano: tras los datos e intríngulis diversos que han trascendido sobre los deseos del jugador de marcharse al Milán y del grupo RIO que, al parecer, posee el 65 por ciento de sus derechos de traspaso, la decisión se antoja difícil. Si, como apuntan la totalidad de los medios, el Sevilla está obligado a vender si recibe una oferta superior a once millones de euros, parece que la suerte está echada, sin embargo me niego a creer que los rectores sevillistas hayan claudicado firmando un contrato así. Si no, ¿para qué sirve esa cláusula federativa superior a treinta millones de euros? A la vista del precio de los posibles recambios, se me antoja que Luis Fabiano -no valen presiones ni rabietas- debe seguir de blanco la próxima temporada. Dani Alves ya sabe de que hablo...
3º) La salida de Maresca: fundamental el traspaso del italiano, un jugador que, en demasiadas ocasiones, ha perdido por la boca lo mucho que ha ganado con los pies. Tras dos temporadas en blanco, especialmente la última, se marcha lanzando darditos al entrenador que pretendió recuperarlo para una causa ya perdida mucho antes ¿Por qué se le renovó? Se le ha marchado una oportunidad de oro para decir adiós como el caballero que durante mucho tiempo fue. Naturalmente que el técnico contaría con él si no encontraba destino, pero ¿contaba el transalpino con el Sevilla?
4º) El "avioncito": las playas andaluzas de la vertiente atlántica han visto de nuevo el vuelo del "avioncito". "¿Nos ves? Seguimos aquí arriba" ha sido el lema elegido este año para la campaña de fidelización sevillista. Algo que no ha dejado indiferente a casi nadie.
5º) El adiós de Mosquera: lo dejo para el final. Me niego a pensar que haya sido lo mejor. La presión de determinados periodistas no puede -no debe- ser suficiente para torcerle el brazo al club. Un profesional como la copa de un pino se marcha atosigado, hastiado, del linchamiento público a que ha sido sometido por cuatro impresentables que, riendo como las hienas, han conseguido su propósito. Frotándose las manos, ahora buscan una nueva víctima ¿a quién le tocará? Por cierto: 4.250.000 euros a las arcas sevillistas cuando algunos no se creían hace un mes que el Sevilla había rechazado una oferta inferior en casi otro millón de euros; "yo lo mando con un lacito" decían los enterados de turno... menos mal que no dirigen nuestro club.
Y 6º) La bajeza de Antena 3: Manu Sánchez, el intrépido reportero de la televisión "independiente" se despachó ayer con un infame comentario... "Otra vez Jesús Navas abandona la concentración... ". En un desafortunado reportaje, pasadas las tres y media de la tarde, cuando Navas había vuelto ya a Costa Ballena tras un periodo de hipotensión que le hizo viajar a Sevilla, el personajete de los deportes dejo entrever con toda la mala leche del mundo que el palaciego había abandonado el stage por los mismos problemas que le han afectado en los últimos años. Todo ello mientras "Cristiano Ronaldo se ha levantado esta mañana y ha realizado unos ejercicios físicos antes de desayunar" ¡Qué podemos esperar de esta gentuza! Las derrotas del equipo de todos los gobiernos de todas las épocas no dejarán de ser una enorme satisfacción este año...
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Jueves 11/06/09 Se nos ha ido la mano. Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas
Oído en una tertulia radiofónica:
- “Tras el descenso he pasado la semana en el peor sitio posible; después del partido me fui a Málaga a trabajar y vaya semanita que me han dado mis amigos, mis compañeros y hasta los desconocidos cuando identificaban mi gorra y eso que no he tenido h... de ponerme la camiseta”.
- “¿Y pa qué te vas tú a Málaga, miarma?, quédate aquí que no nos echan ni jodía cuenta... vamos, la misma que le echan los madridistas a los de Vallecas.
Situaciones como la descrita rememoran discursos como el pronunciado por José María del Nido en Madeira; proclamas que no quedaron para la literatura, sino que han acabado convirtiéndose, según el cristal con que se miren, en una terrible/adorable realidad: “Nosotros a lo nuestro, el Sevilla FC volverá a ser grande solamente mirando hacia horizontes lejanos y huyendo de provincianismos absurdos que no llevan a nada. El Sevilla pondrá su meta únicamente en crecer, mirando a Europa”.
Tras un lustro de crecimiento sostenido se nos aseguró que “lo mejor sigue estando por llegar... ”; sin embargo, visto lo visto, parece que se nos ha ido la mano. O paramos un poco esto o corremos el riesgo de perder para los restos a este personaje al que nos hemos acostumbrado y al que todavía algunos, alejados del discurso de Del Nido, necesitamos casi como el aire que respiramos.
¿Podemos y debemos olvidar sus andanzas y bufonadas? De ninguna de las maneras. Más abajo, en anexo adjunto (*), una interminable lista de agravios retrata al individuo que se permitió, entre otras muchas afrentas, ultrajar al Presidente de la Junta de Andalucía mientras, los que ahora se manifiestan, los “antiloperistas de toda la vida”, incluido algún antecesor en el cargo, silbaban y miraban hacia otro lado y que ahora –altura de miras, le llaman- sigue soñando todavía que “Oliveira marcaba el gol salvador”. Los mismos que ponen en boca de S.M. El Rey su venturoso sosiego porque su madre no haya visto el último batacazo, como si no hubiera tenido ocasión de sufrirlo nunca.
Un sujeto aclamado hasta ayer -quizá hasta mañana- por su abnegada cohorte periodística a la que recibía en el Teatro de “Jabugo Center” o en la piscina de su azotea para que proclamaran a los cuatro vientos como de buena persona y de gran gestor era donmanué, ese prócer que convirtió sí o sí –perdón, va a ser que no- en legatarios de sus acciones a todas sus criaturitas, esos que exigían una inaplazable beatificación.
Un jerarca que, en el acto de inauguración de su semiestadio y sus parcoviz, no dudó en que le acompañaran el Cardenal de Sevilla y una amplia representación de políticos que le reían las ocurrencias como si uno de los hermanos Tonetti se tratara y que ahora ocuparán la primera fila de la manifestación “contra ese comediante sin escrúpulos que les secuestró en 1992 el sentimiento” en beneficio de Bsport o del Jeque ¡Lo que hay que oír!
Cuando advertí hace tres lustros, insistentemente, que sus criaturitas acabarían corriéndolo a gorrazos, la respuesta siempre fue la misma: ¡qué más quisierais vosotros que tener un lopera! Entonces me enojaba, pero la verdad es que tenían razón: no podemos pasar sin él, aunque la realidad es que… se nos ha ido la mano.
(*) ANEXO
Se habrán olvidado muchos, pero para muestra unos cuantos botones de sus agravios ¡No olvidamos!, ¡no podemos olvidar!:
- Cuando intervinieron en la portada de la Feria dedicada al Grande de Andalucía con motivo de su Centenario.
- Cuando consejeros y aficionados “de prestigio” se pasearon por Madrid con la camiseta de “lo ciento”.
- Cuando anunció a bombo y platillo que Juande era bético.
- Cuando, como una vulgar verdulera, anunció las supuestas andanzas rocieras de Rafael Carrión.
- Cuando proclamó que el padre de Carrión estafaba a sus pobres criaturitas vendiéndoles a plazos (él, precisamente él).
- Cuando se negó a que el presidente del Sevilla, José María del Nido, fuera al palco de La Palmera.
- Cuando incumplió, una vez más, su palabra y no consintió la venta de entradas para un derbi en Heliópolis, tras el compromiso alcanzado en la primera vuelta”.
- Cuando denunció al Sevilla por el famoso cuchillo de Benjamín que se inventaron.
- Cuando rechazó la invitación que le hizo el Sevilla FC con motivo de su Centenario.
- Cuando anunció por megafonía del semiestadio que Del Nido se había querido mofar del Centenario del Betis”.
- Cuando Blas Ballesteros llamó en un acto público «La Ramona» al Sánchez-Pizjuán y el Consejo bético le expresó su solidaridad y apoyo.
- Cuando colocaron al presidente del Sevilla en una esquina del palco de honor.
- Cuando permitieron la entrada al estadio a los seguidores sevillistas en el minuto 35 de partido.
- Cuando una parte importante de la grada heliopolitana lanzó gritos xenófobos y racistas contra los jugadores de color del Sevilla F.C.
- Cuando al finalizar un derbi en el semiestadio, el sobrinísimo de donmanué le dio un empujón a Del Nido escaleras abajo que le respondió: “eres más maricón que tu tío”.
- Cuando el Betis comunica en su página web que su consejo de administración ha acordado no permitir nunca más el acceso al palco de honor de su estadio al presidente y vicepresidente del Sevilla F.C., “en prevención que su presencia con la habitual actitud provocadora pueda originar cualquier tipo de incidentes, altercados o violencia de consecuencias imprevisibles”.
- Cuando los jugadores del Sevilla no pudieron acceder al vestuario de Heliópolis ante la imposibilidad de respirar por la presencia en el ambiente de algún producto tóxico.
- Cuando un busto con la imagen de donmanué fue colocado en el palco.
- Cuando no se permitió el acceso a los trescientos seguidores del Sevilla F.C. que habían pagado su entrada y cuando negaron la acreditación a Sevilla Fútbol Club Radio.
- Cuando alcanzaron con un objeto a Daniel Alves y a Juande con una botella, mientras se oían gritos: “¡Juande, muérete!” o palabras “alentadoras” de su entrenador: “se ha recuperado muy pronto”.
- Cuando el propio Luis Fernández en la continuación del partido en Getafe se dirigió el banquillo sevillista: “¡cuidado que vas a recibir otra botella!”.
- Cuando, en el mismo estadio, desde el banquillo verdiblanco se escucharon insultos claramente racistas y xenófobos hacia Daniel Alves: “¡mono, calla! ¡eh, mono!”.
- Cuando, en el mismo lugar, Luis Fernández lanzó un caramelo chupa-chups al Director General del Sevilla Fútbol Club.
- Cuando Pepe León anunció que: “algún día se sabrá a quien iba dirigida la botella”.
- Cuando donmanué obligó a Oliveira tras el partido del Centenario Sevilla-Brasil a manifestar: “Pablo Alfaro y Aitor Ocio han ido a lesionarme”.
- Cuando insinuaron, tras conocerse la venta de productos caducados en el estadio de La Palmera, que la culpa era del Sevilla, por un chivatazo de un policía local.
- “El Alcalde sevillista nos quitaba los tranvías para que no viéramos al Betis”.
- Sobre las primas al Lérida (pitisú): “Nosotros antes éramos los pobrecitos y ellos nos intentaron pisotear”.
- “Los futbolistas del Sevilla son unos payasos que vienen disfrazados a la feria”.
- “El Sevilla compra en la tienda de veinte duros y nosotros en El Corte Inglés”.
- “Nosotros vamos a hoteles de cinco estrellas, el Sevilla a la pensión Saluita”.
- “Haremos una serie de televisión basada en una familia bética que batirá todas los records de audiencias”.
- “Seremos el primer club de Andalucía con televisión propia”.
- “Haremos una residencia para que nuestros viejecitos que ya no lo quieran sus familias tengan donde vivir”.
- “Construiremos una guardería para dejar a los niños mientras los padres van al fútbol”.
- “Inauguraremos un restaurante del Betis de la cadena Planet Hollywood y vendrá Stallone en helicóptero al campo de Betis.
- “Yo no vendo sueños, vendo realidades”.
- “El Sevilla ficha a jugadores que no quiere el Betis”.
- “A mí vienen los directivos del Sevilla a verme escondidos en el maletero para venderme las acciones del Sevilla”.
- “Me han ofrecido comprar las acciones del Sevilla”.
- “Me lo he llegado a pensar, si lo hago ya aviso a los sevillistas de que siempre estarían arriba, el Betis primero y el Sevilla segundo”.
- “Maradona tiene una oferta del Betis de más de diez millones de dólares”.
- “Hay presidentes que beben y dicen tonterías, yo como sólo bebo seven-up…”.
- “Los jugadores del Sevilla entrenan como legionarios y pueden lesionar a mis chicos”.
- “Pido el voto secreto”, cuando se discutía en la L.F.P. el descenso administrativo del Sevilla.
- “El beticismo es el 60 % de Sevilla”; poco después, “somos el 70%”, poco después: “somos el 80%” (Y sigue creciendo...).
- “Ya está aquí la copa del centenario… ”.
- “Nosotros no necesitamos campañas de publicidad para los abonos porque somos 48.000 socios”.
- “Monchi es un portero lenguarón” (quiso decir lenguaraz).
- “Yo no vendo a uno bueno para, con ese dinero, traer a cinco malos”.
- “Nunca ficho a jugadores de más de treinta años porque son viejos”.
- “El Sr. Benavente es un prepotente por decir que es la persona más importante del mundo después del Papa”. (Del Nido empleó el verbo sentir, no el ser).
- “El Sr. Benavente ha acabado con los Graciani, con el Sr. Alés, con Caparrós... y ahora va acabar con el Sevilla FC y con su afición” ¡Profeta, que eres un profeta!
- “En el Betis aceptamos a los trabajadores del campo y a los obreros... no como otros que sólo quieren universitarios”.
- “La culpa de las camisetas fue del Sevilla... que no quiso jugar con su camiseta colorá para tensar el ambiente...” (¡manda huevos!).
- “¿Cómo un árbitro puede robarnos en Barcelona una semana y a la siguiente no echar del campo al … de Javi Navarro?”.
- “Javi Navarro casi … a un “shico”.
- “Nosotros hemos quedado segundos pero a los que han quedado últimos no le dan ni un paquete de galletas”.
- Agosto del 95: “los que ahora están en la calle, en el 92 tenían las botellas de champán preparadas”.
- “Nosotros vamos con un copa y otros van con una sábana pintarraqueá”.
- “Estos equipos saben tratar a los rivales, son clubes señores, no como otros…”.
- “Este árbitro es amiguete del bufete de Del Nido”.
- Sobre Darío Silva: “yo devolvería a ese jugador envuelto en salofán”.
- “Si los sevillistas quieren ver a un equipo de Champions tendrán que gastarse el dinero en La Palmera”.
- “Fernando Sales es bético desde chiquetito”.
- “Yo no soy el dueño del Betis; El Betis es ahora de todos los béticos, no como otro cluz que es de seis” (Frase de plena actualidad).
- “El Betis no piensa en vender. Nosotros estamos abiertos al diálogo, no como otros clubes que a las ocho de la mañana dicen que no venden y a las doce de la noche ya han vendido”.
- “Nos hemos clasificado para la Uefa, pero no lo celebramos; no como otros equipos, para nosotros es algo normal”.
- “¿Se habrán enterado ya algunos de que el Betis es el primer equipo de Andalucía en jugar la Champions, en jugar una Supercopa, y que a esta ciudad es el único equipo que ha traído dos copas del Rey?”.
- “Que se enteren todos los béticos y no se dejen engañar, que el R. Betis no tiene barco ni regatistas, solo tenemos un equipo de furbo”.
- “Fijarze bien: el Betis tiene un jugador que ha metío 11 goles (Joao Tomás) en la liga portuguesa y otros se pelean por uno que ha metío dos...” (por Luis Fabiano). Las comparaciones son...
- El día de “su” partido frente al Chelsea: “Otros en cien años no han vivido esto”.
- “Este derbi lo voy a calentar yo solito”.
- “Si el Sr. Benavente viene a nuestro estadio es un provocador”.
- “Es que me encaloro y si me emberrenchino me pongo a fichar jugadores y jugadores compraos… No como otros que sólo tienen jugadores cedidos… y con er dinero enloartolamesa”.
- “Mientras yo presida este cluz aquí no vendrá ni un jugador cedío, no como otros que sólo tienen jugadores emprestaos”.
- “Zeñó Armansa: es que a nosotros nos decían la cajaherramienta, po ahora vamos a hacer un platillo volante”.
- “Jozeramón: si a mí me paran los sevillistas por la calle y me dan la mano y me zaludan y me dicen, “donmanué, qué pasa hombre, si yo sé que usté es güena gente”.
- Los insultos a Cuervas en un almuerzo ante la Delegada del Gobierno… y la respuesta de aquél: “¡Cállate ya, maricón!”.
- “Yo no soy maricón y el que me conoce lo sabe”.
- Dani: “Nosotros ganamos guerras, otros batallitas”.
- El mismísimo gnomo de Triana: “Han ido a lesionarme… Adriano es mala persona.
- En el balcón del Ayuntamiento, cantando alborozados, adelantándose a los acontecimientos que comenzaron en Eindhoven: “Centenario Feliz...”.
- “Nosotros no hacemos giras por otros países porque jugamos competición europea y el calendario no nos lo permite”.
- “Nosotros no vamos a China, que vengan los chinos aquí...”.
- “Tengo un fax enloartolamesa en el que el Betis es el segundo del mundo, pero no le echo cuenta porque eso es ser reina por un día”.
- “Estamos a tres puntos del campeón del mundo”.
- “Unicef sólo firma convenios de colaboración con los equipos grandes como el Barça, el Milán, el Chersi o er Beti”.
- “Deseo que el Sevilla firme el mayor contrato de TV del mundo, porque eso será beneficio económico para el Betis”.
- “Yo no crio pollitos para que después otros se lo lleven”.
- “Yo no vuelvo al Beti, porque como vuelva lo hago campeón de Liga. Algunos se van a enterar”.
- Arredondo, el porecito: “Pepe Castro es un lacayo de su presidente”.
- Blas Ballesteros: “El otro equipo de la ciudad no dejaba jugar a los obreros de la Fábrica de Pirotecnia; frente a un equipo burgués apareció otro del pueblo”.
- Días después, el Tte. General Pitarch: “El Betis está muy relacionado con el ejército pues fue creado por hijos de militares y militares profesionales” ¿En qué quedamos Blasete?
- Tras la marcha de Poulsen, Keita y Alves: “otros clubes han vendido a sus tres mejores jugadores y nosotros nunca vendemos”. (Roberto Ríos, Joaquín... ¿o vas a vender a Dani, o a Arzu, o a Ricardo, o a Pavone, o a Rivas, o a... )
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Martes 02/06/09 ¿Un jugador hace un equipo?. Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas
Hemos gozado durante cinco temporadas de un futbolista que ha marcado una época en el Sevilla F.C.: Daniel Alves ha formado parte del mejor Sevilla de la historia. Seis finales y cinco títulos fueron avales suficientes para que media Europa y, en particular, el F.C. Barcelona pusieran todos sus sentidos y las claves de su caja fuerte a disposición del club sevillista para hacerse con los derechos federativos del futbolista brasileño. Y, a pesar del extraordinario desembolso -41 millones de euros, sí o sí-, el club catalán amortizará en breve, a base de títulos, su inversión. Finalizada la temporada 2007-2008, causaron baja Deco, Giovanni, Oleguer, Zambrotta, Edmilson, Ronaldinho, Ezquero, Crosas y Thuram. Por el contrario, se incorporaron Martín Cáceres, Hleb, Piqué, Keita y Dani Alves. Sólo el joven defensa catalán y Daniel han gozado de plena titularidad esta temporada. El primero de ellos cumpliendo notablemente la labor de contención encomendada y el brasileño… el brasileño sencillamente ha revolucionado un equipo del que, en la mortecina temporada anterior, ya formaban parte los otros nueve jugadores bases de su alineación: Valdés, Abidal, Márquez, Puyol, Xavi, Iniesta, Eto’o, Henry y Lionel Messi (datos objetivos y perfectamente contrastables).
Triplete triunfal barcelonista, 67 puntos la anterior temporada liguera sin el concurso de Daniel Alves y 87 en la recientemente finalizada ¡Ah, pero con Guardiola en el banquillo!, dirán algunos. Sin duda, en el crecimiento que ha experimentado el Barcelona ha tenido una vital importancia la aportación de un futbolista de esos que marcan una época. Un jugador capaz de engrandecer a unos compañeros que ofrecieron una mustia imagen sin su presencia un año antes. Un pelotero al que, a pesar de los históricos 70 puntos cosechados por nuestro Sevilla esta temporada, se ha echado mucho en falta por su calidad, por su carisma, por su casta y por su liderato. Nos toca encontrar este verano un recambio si no de la calidad del brasileño, sí que reúna, al menos, las otras virtudes señaladas. Naturalmente que Daniel ha cambiado radicalmente la trayectoria del club catalán. Evidentemente que un jugador hace un equipo. |
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Domingo 24/05/09 ¿Qué Sevilla queremos?. Colaboración de Paco Romero en Columnas Blancas
Estamos, por méritos propios, en Europa por sexta temporada consecutiva y pareciera que nos hemos acostumbrado a verlo como algo natural, como atisbo lógico, como presunción impepinable de que semejante hecho ha de producirse sí o sí, tanto que una clasificación para la Uefa Cup llega a calificarse de fracaso.Los sevillistas veteranos tenemos la obligación de dar a conocer a las nuevas generaciones nuestro pasado, nuestras vivencias -¿quiénes somos? ¿qué hemos hecho? ¿de dónde venimos?- con la intención, al menos, de pasar página, de no volver a repetir la travesía de un desierto de 58 años sin un título que traspasare las puertas de nuestras vitrinas; de que conozcan que existió un Linarejos, un Carlos Tartiere, un Salto del Caballo, un Vivero; de que nos visitaron, a veces con tremendas consecuencias, un Eibar, un Mallorca B y un Barça B, un Guetxo, un Isla Cristina, un Algeciras… que conozcan que no siempre fue todo de color de rosa, de fuegos artificiales y de cañones de luz, que hubo muchos momentos, demasiados, en los que nos acechó una infinita gama de oscuros colores muy fronterizos al negro. A la finalización de un nuevo ejercicio, y cumplido con creces el objetivo que hoy celebramos, retoña la eterna pregunta: ¿con qué Sevilla soñamos?, ¿cuál es nuestro techo? ¿qué Sevilla somos capaces de mantener? En definitiva, ¿qué Sevilla queremos y dónde está nuestro límite? Centrémonos en los tres pilares básicos del fútbol profesional: lo social, lo deportivo y lo económico. Aunque entre los tres se produce un constante efecto feedback, el primero de ellos se convierte en el pedestal del resto de la arquitectura. Desde siempre -y hemos dado buena cuenta de ello- han sido nuestras señas de identidad el compromiso y la salvaguardia del Sevilla F.C. y el inquebrantable estado de alerta sobre todo lo que acontece en nuestro club. Mientras perdure el alma, el corazón y el sentimiento sevillistas haremos crecer indefectiblemente los planos deportivo y económico. Pero ¿tenemos un techo? Lamentable y lógicamente, sí: después de tres años de constantes triunfos, tras cinco títulos levantados, la afición sevillista -reconozcámoslo- ha alcanzado su culmen; baste comprobar que, aliñado con la sombría crisis que nos envuelve y con las plataformas mediáticas que nos meten a paladas el fútbol en nuestras salas de estar, el aforo de un estadio inaugurado hace más de medio siglo continúa siendo excesivo, salvo en momentos muy puntuales ¿Cuándo estará el Sevilla en condiciones de mejorar lo hecho? ¿qué otras gestas habrá de consumar para que, de una vez por todas, no quepa un alfiler en las gradas de La Bombonera? ¿la necesaria remodelación del Sánchez Pizjuán debe llevar aparejada su ampliación? En el plano deportivo, en la primera plantilla, quizá se ha echado en falta a lo largo de esta temporada, más que una falta de calidad, una migaja de casta y coraje, una reacción de rabia, de ese espíritu rebelde que personalizaron Pablo Alfaro, Javi Navarro, Pep Martí o David Castedo. Es el gran reto para el próximo año; urge encontrar un profesional que se coloque los galones y los ejerza dentro y fuera del terreno de juego. Y, después de lo que ha llovido, eso es todo cuanto podemos reprochar a los nuestros pues estamos viviendo los mejores años de nuestra historia, sólo al nivel de la segunda mitad de los años cuarenta del pasado siglo. Nuestra plantilla ocupa los primeros lugares en los rankings de valoración. La política de “vender para crecer” nos ha llevado a unas cotas inimaginables hace tan sólo tres años, convirtiéndose en la piedra angular de la indiscutible grandeza del Sevilla actual. Para estar al nivel que hemos alcanzado no nos queda otra que soñar con la formación y promoción de nuevas estrellas que, tras sus cada vez más duraderos periodos de aportación a nuestro club, dejen unas arcas repletas que permitan componer unos presupuestos acordes con los de los grandes de Europa ¡Casi nada te pedimos, Monchi! Y esto conecta directamente con la realidad de los números, con el pilar económico que se retroalimenta con los aspectos social y deportivo. En primer lugar, el Sevilla, como el resto de clubes, deberá permanecer ojo avizor con el estricto cumplimiento de los alegres compromisos adquiridos por las plataformas televisivas. A continuación, no debe olvidarse que la enorme subida del precio de los abonos hace dos temporadas puso a prueba la fidelidad de un sevillismo que respondió como un solo hombre en las taquillas. Otra cosa fue el absoluto fracaso de los euroabonos merced a una funesta previsión de las posibilidades económicas del sevillismo en relación directa con las retransmisiones televisivas. Aun así, en el fútbol actual en general y en nuestro Sevilla en particular, las cuotas por abonos ya no son la principal partida de un presupuesto que se ha cuadruplicado en el último lustro, por lo que el club debiera analizar, esta vez sí, el nivel económico de su clientela afincada en una ciudad, en una provincia y en una región a la cabeza del desempleo europeo y hundida por la galopante crisis económica; es más, esta cuestión debiera convertirse en asunto de Junta General debido al descomunal esfuerzo que, por su lealtad, las familias sevillistas continúan realizando. Recordemos el pasado disfrutando del presente para diseñar un futuro ilusionante en el que lo mejor siempre esté por llegar. |
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Viernes 22/05/09 Las verdades de Jiménez (por Francisco Romero)
Continúa el artificial debate: Jiménez sí, Jiménez no. Las plataformas mediáticas han conseguido trasladar a una buena parte de la masa social sevillista su opinión adulterada sobre la conveniencia, o no, de seguir contando con el de Arahal la próxima temporada. Manolo Jiménez afirmó ayer en los micrófonos de Radio Marca que en el pasado verano le aseguró a los mandatarios sevillistas que “con dos defensas, si nos respetaban las lesiones, no bajaríamos de la tercera plaza”. Además, sobre las voces que se escucharon tras el partido frente al Real Madrid, el "Jimenez vete ya", el técnico piensa que "se escucha a los que gritan, porque la mayoría silenciosa no hace ese ruido". En el párrafo anterior se resume el trabajo bien hecho de nuestro técnico desde su llegada al banquillo. En primer lugar, la trayectoria espectacularmente regular del Sevilla en Liga: De 36 jornadas disputadas, sólo 2 fuera de los lugares europeos (11º y 7º), curiosamente al comienzo de la temporada; otras 7 jornadas en la 5ª posición y el resto, 27 fechas, ocupando lugar de clasificación para la Liga de Campeones, de ellas las últimas 23 de forma ininterrumpida. Es cierto que en Copa de la UEFA supuso un fracaso la no superación de la fase de grupos, eso sí siendo el único conjunto apeado con 6 puntos cosechados. Y en la Copa de S.M. el Rey se recuerda, no sin razón, la estrepitosa eliminación de San Mamés en semifinales sin reparar siquiera por un momento en lo atípico del partido de ida en el Sánchez Pizjuán donde, se hace necesario recordar, cayó un espectacular diluvio en las horas previas del choque, dejando impracticable el terreno de juego durante toda la primera parte, hasta el punto de que la suspensión estuvo a punto de acontecer. Sólo dispusieron los nuestros de los segundos cuarenta y cinco minutos del primer envite para afianzar una eliminatoria que se puso imposible cuando se adelantó el Athletic. En segundo lugar, es cierto que se dio una reacción contraria de una parte de la grada tras perder el encuentro frente al Real Madrid, de esa que cree que el Sevilla, con la plantilla que tiene, ha de “jugar mejor” al fútbol. Y curiosamente esa reacción más o menos generosa se ha producido sólo cuando los resultados no han acompañado. Así estos inconformistas se han convertido en los mejores exponentes de las tesis “resultadistas” que dicen combatir. Y es que la rebeldía llegó justo después de cuatro partidos en los que se esfumó el famoso colchón de puntos. Por cierto, ¿para qué estaba el colchón? Finalmente, el técnico ha bordado la realidad de lo que acontece en los estadios: "se escucha a los que gritan, porque la mayoría silenciosa no hace ese ruido". Sin embargo, apunto yo, sólo se resalta el comportamiento de los primeros, que es lo que vende. Ignoro la decisión que se tomará de cara a la próxima temporada aunque la puedo imaginar. Si se llega felizmente a la meta fijada y sólo si se llega (ojalá que sea mañana mismo) resulta obligado cumplir con los cumplidores ¿O es que, en caso contrario, esa mayoría silenciosa, seguirá siéndolo y no tendrá nada que decir? |
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Miércoles 06/05/09 Esto no hay quien lo aguante. ¡Jiménez, vete ya! (por Francisco Romero)
La mafia consiguió ya hace tiempo su primer objetivo: abrir un debate artificial sobre la valía o no del técnico sevillista, acompañado de una implacable, despiadada, rastrera, mezquina, miserable y nauseabunda persecución. Ahora acaba de culminarse el segundo: a falta de cuatro jornadas, cuando el Sevilla F.C. ha ocupado –y continúa ocupando- plaza de Liga de Campeones durante todo el campeonato, estos mezquinos y miserables difamadores y engañabobos no tienen esta semana mejor ocasión que acordarse del técnico que -qué casualidad- llega el próximo sábado al Sánchez Pizjuán a disputar tres puntos trascendentes para los inmediatos intereses de nuestro club.
El lío ya está montado. El representante del técnico mallorquinista les ha dejado clarito que “nadie del Sevilla se ha puesto en contacto conmigo”. Pero eso se lo pasan ellos por donde dijimos. La pretensión es clara: tratar de montar un follón como el pretendido en el último encuentro de Nervión cuando lo visitó el traidor de la mancha, ese que nunca falla en los momentos importantes, ese cuyos equipos nunca hacen el ridículo (*). Tergiversar los hechos y desestabilizar el proyecto del club más grande del sur de España, cuando está a punto de conquistar la meta fijada, es su única obsesión. ¿Que se supera el escollo? No hay problemas, el nuevo técnico que "está" en la agenda no será otro que José Antonio Camacho (el próximo rival liguero) y si es preciso seguro que surge el interés por Miguel Angel Lotina, siguiente visitante del Sánchez Pizjuán con su Deportivo de La Coruña. Estos fétidos personajes han ganado y hay que reconocerlo. Han convencido a esa parte de la afición "acostumbrada a disfrutar toda su vida y a levantar trofeos con el Sevilla". Rindámonos, saquemos la bandera blanca. Espero y deseo que Manolo Jiménez, tras pedir hoy "perdón por no haber podido superar al Madrid y al Barcelona", haya tomado la decisión de no continuar como entrenador del Sevilla F.C. la próxima temporada. Esto no hay quien lo soporte ¿Cómo se llamará el próximo enemigo? Hoy, Ismael Medina (le ha traicionado el subconsciente) ha asegurado que "el representante de Valverde ya está en Sevilla". Y esto no para... (*) Eliminado como entrenador del Sevilla por el Cádiz en Copa del Rey; segundo peor entrenador del historia del Tottenham y cesado una semana antes de convertirse en el primero; goleado como entrenador del Real Madrid por el Liverpool y eliminado de la Liga de Campeones por un cuarto finalista y vapuleado hasta la cuchufleta por su máximo rival (2-6)... ese que nunca falla |
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Martes 21/04/09 Carretero, ¿dónde estará tu carro (de millones)? (por Francisco Romero)
La copla de esta España profunda, que cada vez lo es más, sigue presente: "¡Para el carro, carretero!", cantaba doña Concha Piquer... "¿Dónde estará mi carro?", continuaba Manolo Escobar y ahora la letrilla sigue por parecidos derroteros... "Carretero, ¿dónde estará tu carro de millones "de gañote" de los que te regala el Alcalde? La noticia se ha conocido esta semana: La sección sindical de CC.OO. en el Ayuntamiento de Sevilla se plantea llevar al alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), a la Fiscalía por supuesta prevaricación, como resultado de las 775 horas extraordinarias abonadas al jefe técnico del Área de Fiestas Mayores, Rafael Carretero, desempeñadas durante 32 días. Recordemos que este tío es aquel tan grasiosillo que permitió (con foto incluida de su "hazaña") que en la portada de la Feria de 2005, dedicada al club más grande del sur de España, y por ende de Andalucía y de su capital, apareciera un escudo del equipo menor de la ciudad en la capa de la imagen de San Fernando que coronaba el monumento. Aquel mismo al que el mismo Alcalde que ahora le regala 35.000 euros, por la cara, sancionó ejemplarmente con la privación de diseñar la portada de Feria del año siguiente. Al secretario general de CC.OO. en el Ayuntamiento, Manuel Gutiérrez, le «ha llamado mucho la atención» la cantidad de horas extras trabajadas por el ímprobo funcionario, que le han reportado casi 6 millones de pesetas. Gutiérrez, que dijo entender que el cargo de Carretero es de «responsabilidad», por lo que supone organizar un evento como la Feria, aseveró no obstante que «las cuentas no salen». Además, dijo, «estamos hablando de una persona que algún día tendrá que descansar». Resulta que una simple división (775 horas extraordinarias / 32 días) nos da como resultado que el personaje ha soportado estoicamente una jornada laboral de 24 horas y trece minutos sólo de horas extras. Carretero, ¿dónde estará tu carro de millones? Yo lo tengo claro, con estos antecedentes: "Peazo de feria bien organizá" que vamos a disfrutar gracias a que este tío no haya tenido un cuartito de hora para tomarse un cafelito, ni diez minutitos para darse una cabezadita. Mejor dicho, peazo de feria que se va a pegar este personaje, en plena crisis, a costa de todos los sevillanos. Esta es la narcotizada sociedad que nos hemos dado, la que traga ruedas de molinos como si fueran gominolas, la misma que permite una espantá sin precedentes del Presidente de la Comunidad, dejando un millón largo de parados cuando hace un año, en plena campaña electoral, prometía el pleno empleo. |
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Viernes 06/03/09 A la búsqueda de un líder nato (por Francisco Romero)
Indolencia, desencanto, frustración y decenas de sinónimos vienen a mi mente tras presenciar el partido del miércoles en San Mamés. Es evidente que lo trascendente de la derrota no fue el resultado en sí mismo, que en fútbol se puede dar (recuerden el Ejido 5 - Villarreal 0 o el Getafe 4 - Barcelona 0), sino la lamentable y lastimosa forma en la que se produjo. El sofocón del miércoles me transportó a tiempos no inmemoriales pero sí que creía finalmente superados. Ese Sevilla sin ambición ni codicia, sin coraje ni atrevimiento ni valentía, ausente de motivación (esa fue la imagen penosa de nuestros profesionales) no es el Sevilla que recientemente hemos conocido y que nos ha llevado a tocar la gloria. Y reconozcámoslo, esa, al menos, aparente desidia es el problema del Sevilla de esta temporada: la incuria a la que se suma la ausencia de esas virtudes (y no la ausencia de juego bonito) es la que tiene turbada a gran parte de la afición, que confundida acaba mezclando los conceptos. Lo fácil para la cuadrilla de "profesionales" de los medios de comunicación es cargar contra el más débil, contra un entrenador cuyo apellido no comienza por "Van" ni finaliza en "ovich". Manolo Jiménez alineó el mejor equipo que tenía disponible. Por tanto ¿hasta dónde llega su responsabilidad por la actitud que mostró el equipo durante todo el encuentro? ¿no estaban suficientemente motivados? Le echan en cara algunos tertulianos que dejara fuera del banquillo a Perotti o Acosta (dos debutantes recientes) sin reparar en que en Copa el banquillo sólo lo pueden ocupar cinco jugadores y que quedó conformado por Konko, Duscher, Capel y Luis Fabiano más el portero suplente ¡Leña al mono que es de goma... ! Algún enteradillo (Manolo Aguilar) ha asegurado que "este partido con Alves, Poulsen, Keita y Juan de Ramos no se hubiera perdido, no porque me lo imagine sino porque lo he visto". El caso es despotricar y linchar cobardemente al más débil, porque yo también me hago preguntas parecidas: ¿habría ganado este partido Juande sin Alves, Poulsen y Keita? ¿lo habría ganado Jiménez con Alves, Poulsen y Keita? La realidad, mal que a muchos les pese, es la siguiente:
El actual técnico del Sevilla sacó al equipo del ostracismo (a dos puntos del descenso) en el que lo dejó sumido el entrenador manchego tras su nauseabunda y deshonesta tocata y fuga en pos de la libra esterlina, llevándolo a la quinta posición de la tabla igualado a puntos con el Atlético, cuarto; su equipo marcó 76 goles la pasada temporada, cifra histórica y nadie se quejaba del juego ¿Qué ha pasado entonces? La respuesta parece clara: las ausencias de Poulsen y de Keita que se fueron pagando la cláusula de rescisión y, sobretodo, la salida obligada (el Sevilla por encima de todo y de todos) del mejor lateral del mundo son la causa del desenamoramiento de parte de esa afición que no experimenta las mismas vibraciones que en los últimos años. Sustituir al trío citado no es que sea difícil, es imposible y, pese a que vemos partido tras partido el crecimiento de Romaric, el hombre llamado a dirigir el juego del Sevilla, la aportación de Daniel Alves al equipo ya forma parte de la historia. Además, el brasileño posee las cualidades innatas del líder. Igual que ahora en el Barcelona, él se bastaba para recuperar el balón, jugarlo en pared, ofrecerse, volverse a ofrecer y culminar las jugadas de ataque, pero además era el encargado de presionar osadamente, con arrojo, hombría y agallas al equipo contrario y al árbitral cuando se terciaba. La ausencia en el terreno de juego de Daniel Alves no se echa en falta tanto en el aspecto específicamente futbolístico, que se nota, sino en el anímico, en lo emocional, en lo espiritual si se quiere. Un líder que sepa leer en cada instante lo que requiere el partido, que le pida a sus compañeros un último esfuerzo, que le enseñe los cordeles del cuello al contrario cuando sea preciso y que, con el respeto debido, le cante las cuarenta al colegiado de turno cuando resulte conveniente, labor desempeñada a las mil maravillas en los últimos años por Pablo Alfaro, Pep Martí o Javi Navarro. Y todo esto es fútbol, no sólo el "jogo bonito" que tanta gente echa en falta y eso ¿se entrena o se posee? El líder, ¿nace o se hace? Las respuestas no son coincidentes. Algunos directivos apuestan por que el líder nace; otros, por lo contrario; y los más, piensan que el líder es un poco de todo: nace, pero también se hace. Urge por tanto encontrar una cabeza visible que se convierta en guía, santo y seña del vestuario sevillista. Para terminar: ¿los aficionados sevillistas, nos marchamos de rositas? La lección y la goleada que nos ha endosado la afición bilbaína escuece tanto como la del terreno de juego ¿Dónde estaban, a qué se dedicaban, más de la mitad de los socios el 4 de febrero en el partido de ida? El título de mejor afición del mundo hay que ganárselo a sangre, fuego y superando diluvios. ¡Qué envidia de San Mamés! ¿Ampliación del Sánchez Pizjuán? |
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Viernes 09/01/09 De entrenadores y de carroñeros (por Francisco Romero)
"Cuestionado estoy desde el primer día". Así, tremendamente afligido, se expresaba Manolo Jiménez en el transcurso de la rueda de prensa celebrada tras el entrenamiento de hoy.
"Cuestionado estoy desde el primer día". Esa es la realidad desde que un grupito de periodistas ¿sevillanos-sevillistas? ensayó sobre el técnico un inhumano y rastrero pim-pam-pum que parece a punto de dar de sus frutos.
La cara que hoy mostraba Manolo Jiménez (ver vídeo) es todo un monumento a la desesperación, a la desmoralización, al abatimiento. Sus partidos se cuentan como finales, no hay margen alguno al error. Sus comparecencias públicas se convierten en brutales autos de fe que harían sonrojar al Santo Oficio mientras ahí sigue él: “mi trabajo es mi aval”.
Resulta que el rosario de bajas por lesiones puede invocarse en todos sitios menos en el Sevilla… aquí son excusas. Como muestra, un botón: para el partido de mañana son bajas, además de Javi Navarro y Koné -lesionados de larga duración- y de Duscher, sancionado, jugadores tales como Konko, Acosta, Fazio, Javi Varas, Chevantón y Mosquera. Durante la primera parte del campeonato se han disputado encuentros hasta con doce profesionales del primer equipo fuera de juego, pero eso aquí, para estos desaliñados, repito, son coartadas y pretextos.
Naturalmente que se equivoca el técnico; en muchas ocasiones lo ha hecho, pero resulta que el equipo por increíble que parezca, en plena crisis de resultados y de juego, continúa cuarto en la Liga con los mismos puntos que el transatlántico de La Castellana –tercero- que nos quintuplica en presupuesto; a un punto del Valencia que nos supera con creces presupuestariamente y dos por encima de la corbeta colchonera que nos duplica las cifras de ingresos.
Y como muestra de sus deslices, que los ha cometido, lo ocurrido con Mosquera. El que llegó el pasado año como mejor central sudamericano no ha mostrado sus mejores virtudes en el Sevilla y Jiménez, en un alarde de profesionalidad y ante las continuas bajas de Konko por lesión, acabó reconvirtiéndolo al lateral derecho donde ha disputado encuentros poco afortunados junto a otros en los que ha brillado a gran nivel. ¡Delito de alta traición! clamaron estos carroñeros que habían sentenciado la inutilidad del defensor.
Todo culmina en las previas del último partido antes del descanso navideño cuando el colombiano cometió la osadía de ensalzarse en una disputa con un fachoso reportero en un hotel mallorquín. A partir de ahí Mosquera desaparece de la faz sevillista: no disputa ese partido cuando se presumía titular, se le conceden vacaciones extras, no juega en el nuevo año ni frente al Osasuna en Liga ni ante el Depor en Copa y hoy el técnico anuncia que tampoco viaja a Galicia porque “no está bien y no tiene la cabeza centrada al cien por cien”. Ahí radica uno de los principales errores en los que últimamente incurre el técnico: que no aflore en asuntos como este su verdadero carácter, su genuina personalidad y alinee al que él considera la mejor opción para el lateral derecho en contra de las “opiniones contrastadas” de estos muchachotes que pretendieron retirar del fútbol hace cinco años a Daniel Alves, Kanouté o Luis Fabiano.
Está claro que los fichajes para la zona ancha no han dado el resultado apetecido y la dirección deportiva lo sabe; restan un par de semanas para tratar de arreglar el asunto y todo parece apuntar a que el remedio se pretenderá colgando a Mosquera del palo mayor. Si es así: ¡qué decepción, y enhorabuena Víctor Fernández!
¡Qué injusticia Manolo! ¡Qué diferencias en el trato con una gran persona que merece todo lo mejor por sus formas, por su saber estar, por su hombría de bien! ¡Qué envidia del tratamiento recibido por Paco Chaparro! Ambos de aquí, los dos dando sus primeros pasos en el alto nivel, uno con todo un futuro por delante, otro en las postrimerías de su vida deportiva, caballeros siempre, cumpliendo ambos los objetivos marcados: uno luchando contra gigantes en puesto de Liga de Campeones, otro manteniendo a su equipo a cierta distancia de la zona de descenso… ¡Ay, si fuera al revés!
Incluso los que hemos criticado explícitamente el acoso al que ha sido sometido el técnico arahalense por parte de esta caterva de impresentables, fachosos e indecentes reporteros comenzamos a preguntamos si merece la pena continuar en estas condiciones. Su cara de hoy es para recordarla.
Que vuelva Manolo Jiménez, el auténtico, a dar la batalla hasta el fin y que Víctor Fernández -nunca un menesteroso hombrecillo soñó con tanto- salga definitivamente del vestuario y de la secretaría técnica sevillistas. Todavía estamos a tiempo, Manolo: vuelve a ser tú mismo porque ya lo sabemos… "Cuestionado estoy desde el primer día". |
Tras las decepciones y adversidades –tantas durante tantísimo tiempo- siempre he acabado confesando que NUESTRO SEVILLA acabaría convirtiéndose en MI SEVILLA.
En esos afligidos momentos de desamparo, cuando esperaba encontrar -y ofrecer- como agua de mayo el aliento de los míos y mi respaldo hacia ellos, me he sentido desamparado, indefenso, huérfano, solitario, desolado… a veces impotente, ofuscado incluso, y hasta cavilando un digno abandono del Sánchez Pizjuán donde mis sentimientos últimamente no acaban de coincidir con los de mis afines.
En situaciones así, invariablemente acabo descubriendo, con honrosas excepciones, un sevillismo exageradamente inflexible, provocativo a veces, que, en un alarde de exigua memoria –eso me parece- concluye comparando épocas recientes con la actual como si ello fuera posible, como si las situaciones fueran análogas y extrapolables.
Años y años de fidelidad y de lealtad, muchas veces soportando oprobios chabacanos de individuos ramplones que se permitían incluso la reprobación personal por el tremendo pecado de llevar a gala mi pasión sevillista: "¿Otra vez te vas a sacar el carné, para ver al Eibar? ¡Con lo bien que se está en el braserito... !".
Mi memoria histórica como sevillista no comienza en el año de nuestro Centenario. Para entonces yo había vivido casi medio siglo dejándome seducir por [nuestro] mi Sevilla Fútbol Club. Remembranzas que no sólo se remontan a esos primeros años de la infancia en la que priorizaba todo lo que tenía que ver con el club de mis amores, sino que, seguramente por esa bendita pasión irracional, siempre me interesé por lo que de él fue desde un 14 de octubre de 1905.
¡Cuántos recuerdos!, ¡qué escasas y lejanas satisfacciones de una historia no vivida pero que permanecen imborrables en rancio color sepia en mi retina gracias a los testimonios de mis padres y de mi tío Paco!, ¡cuántas decepciones, casi perennes!... ¡cuánta pasión sin embargo!
¡Qué pena de que la memoria funcione, que se remonte tanto en el tiempo, que sirva para recordar años, lustros y decenios de… nada!: trece años en Segunda, temporadas mediocres en Primera, algún que otro Ciudad de Sevilla celebrado casi como el regreso de Eindhoven, partidos matinales frente al Badajoz, el saqueo de Antena 3 y de la mafia marbellí, ¡otro año igual! mil veces cantado…
A veces pienso en lo mucho que desearía que mi memoria no fuera más allá de dos años atrás: seis finales, cinco títulos, tres de ellos continentales… mucho más en este tiempo que en los cien años del comienzo… y, pese al batacazo de ayer, terceros en la Liga, con los mismos puntos que el segundo, a mucha distancia –es cierto- del equipo que nos quintuplica en presupuesto y domina el panorama futbolístico mundial aunque no inalcanzable –¡qué ironía decir esto hoy!-; por encima del mayor transatlántico blanco del fútbol español -a cuatro puntos- y de la corbeta colchonera mimada por los medios y los políticos de turno, a tres. Todo ello con una plaga de lesiones espectacular que nos ha minado en los dos últimos meses todas las posiciones del equipo, especialmente la delantera, hasta en un setenta y cinco por ciento y en alguna ocasión hasta en un cien por cien de sus componentes.
Felizmente, mis recuerdos abarcan mucho más que eso y se empeñan en evocar tiempos de alegrías, muy pocos, y de pesadumbres, la mayoría, que han forjado un auténtico espíritu sevillista imposible de cambiar por jíbaros, advenedizos y maldicientes que, mediatizados por infames órganos de comunicación, pretenden empequeñecer mi cerebro haciéndome sentir indignado, furioso y colérico cuando sólo tengo ganas de gritar con tremendo orgullo: ¡Viva mi Sevilla, siempre! ¡Maldita memoria!
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Lunes 27/10/08 San Martín, dos semanas antes (por Francisco Romero)
"A cada cerdo le llega su San Martín" es un refrán (Wikipedia) que alude a que cada cual recibirá en su momento la compensación por los actos cometidos. Si alguien ha actuado incorrectamente, tarde o temprano le llegará el momento de pagar su culpa.
San Martín es una festividad que se celebra el 11 de noviembre (dentro de dos semanas, pero el frío en Gran Bretaña comienza a apretar) siendo una fecha muy señalada en muchos pueblos de la geografía española pues es cuando tiene lugar la matanza del cerdo. En algunos sitios de España (o del Reino Unido) se les ceba (o se les unta) unos meses antes de sacrificarlos (o de darle una patada en el trasero) el día de San Martín, con castañas o con bellotas (o con libras esterlinas) para que su carne (cara) coja mejor sabor (color). También se utiliza este refrán para referirse al momento de la muerte (de la defenestración) que no puede evitarse. En España este refrán siempre ha tenido un tono despectivo (en Inglaterra ni se sabe).
Así, el mejor entrenador del MEJOR SEVILLA DE LA HISTORIA ha cumplido su ciclo en el fútbol inglés alcanzando el "glorioso" honor de pasar a la historia como el peor entrenador de la historia del Tottenham tras Ossie Ardiles y haciendo el inicio de campaña más desastroso de la más que centenaria historia del club londinense; eso sí, podrido de dinero.
Ha transcurrido un año desde el 26 de octubre de 2007, en el que escribí lo siguiente. Lástima que la traición no se produjera un par de jornadas antes:
"Hace dos meses, el pasado 23 de agosto, cuando escribí la primera entrega de esta miniserie que titulé "Así no, Juande", estaba convencido que habría que escribir más pronto que tarde, a modo de epílogo, las líneas que ahora me dispongo a rasguear.
Aquel día decía, escrito está, algunas cosas sobre el técnico manchego:
1º) Manifiesta públicamente que ha rechazado una oferta del Sevilla y que no se hablará más de su renovación hasta junio de 2008 porque ahora quiere centrarse únicamente en las competiciones oficiales. Sin embargo ha mantenido contactos con el Tottenham londinense, bien sea para la próxima temporada, bien –lo que es peor- para la inminente.
2º) Públicamente da el visto bueno al probable fichaje de Kone: "Me gusta mucho, con esa intención se ficha... ". Así, contrariamente a lo que ha sido norma en el club de no anunciar los fichajes hasta que se han consumado, el entrenador da por prácticamente finiquitado el mismo, con las seguras repercusiones económicas que tal afirmación puede tener, pues refuerza la posición del PSV, club que tratará de conseguir lógica ventaja a las palabras del técnico sevillista.
3º) Dice comprender a Daniel Alves: "Cualquier persona que esté trabajando y cobra una cantidad y viene otra empresa y le dice que le paga seis veces más -y como profesional tiene la posibilidad de resolver su futuro- es lógico que quiera aceptar; cuanto antes se solucione mucho mejor". Por lo pronto, "si él quiere jugar, jugará, pero si no quiere no lo hará. Si psicológicamente no está preparado no podrá jugar". Es decir, Daniel Alves jugará si quiere jugar y si no, no pasa nada. Y se queda tan tranquilo. ¿Qué opinará Andreas Hinkel?. Y más teniendo en cuenta que al brasileño se le ha revisado su contrato año tras año. ¿Podemos admitir como normal que los compromisos adquiridos y firmados sean papel mojado? Todo ello supone una falta de autoridad y de respeto al resto de la plantilla inimaginable en Juande hace siete días.
4º) Para colmo, se despacha a gusto con un futbolista, Chevantón, que el día anterior había cometido un grave acto de indisciplina: "si tengo que decirle la verdad lo hundiría. Le haría mucho daño. No lo voy a decir públicamente, si lo digo lo humillaría". Así, un acto de insubordinación, que debería haber sido castigado gravemente de puertas hacia dentro se responde con unas declaraciones explosivas que, otra vez, hacen daño, primero y económicamente al club que está buscándole una salida al charrúa.
¿Se imaginan ustedes el día que la pelotita no entre? Se hace necesario y urgente un cónclave del presidente con todos los profesionales del club en el que quede definitivamente claro cuáles son los objetivos marcados y cuál el camino trazado del que nadie ose apartarse.
Un mes después, el 28 de septiembre, se publicó la segunda entrega de esta miniserie "Así no, Juande (II)". Estaba claro que el de Pedro Muñoz continuaba tramando su traición. Escribí entonces:
El día en que José María del Nido apareció en la sala de prensa de la ciudad deportiva asegurando que Juande, después de sus flirteos con el Tottenham, iba a cumplir al menos el año de contrato firmado con el Sevilla, sentí un gran alivio. Ese día, el mejor entrenador de nuestra historia prometía centrarse únicamente en su trabajo en pos de la consecución de nuevos triunfos para la sociedad.
Un día después, tras la rueda de prensa del técnico en la que corroboraría su continuidad, supe, o mejor, presentí que me había equivocado. Ese Juande Ramos que todos conocíamos hasta entonces no parecía ya el mismo. Desgraciadamente no me equivoqué y aquella comparecencia pública ha sido "mejorada y ampliada" en sus posteriores apariciones ante los medios de comunicación.
Muchas han sido las actuaciones que no han satisfecho a los seguidores sevillistas: sus negociaciones en plena temporada con el club londinense al tiempo que niega al club que le paga la continuidad de las mismas; sus desafortunadas referencias a la afición -"a ver si sólo vamos a estar para coger la bandera cuando se gana algo", "los halagos me resbalan y las críticas también", "yo con esto (la crítica por las últimas alineaciones) me divierto mucho"-; sus públicas manifestaciones sobre la escasez de grandeza del club -"no somos el rey del mundo", "el 3-0 refleja fielmente las diferencias entre el Arsenal y el Sevilla", "al Sevilla le estábamos poniendo en un pedestal que no le correspondía"-... Todo ello supone un cúmulo de despropósitos en tan escaso espacio de tiempo de los que nunca esperábamos del gran técnico manchego.
... Si sigue divagando y distraído, buscando enemigos en rededor suyo, las metas que nos hemos fijado estarán cada vez más lejanas. De él y solamente de él depende, naturalmente con el necesario respaldo del consejo de administración y el reconocimiento de los aficionados. Mantenemos ese hilito de esperanza.
Aquel día, después de publicar esta segunda opinión, realicé una llamada telefónica. Responde mi interlocutor: - Paco... buenos días. - ¿Cuándo lo vas a echar?. - No es el momento. Es un gran entrenador, está nervioso porque los resultados no le acompañan...
Hasta aquí el inicio de una conversación privada. Aquel día barrunté que el, sin duda, mejor entrenador de nuestra historia, nos traicionaría. No era difícil saberlo. Juande no era el mismo: las ruedas de prensa, sus hasta entonces inhabituales gracietas, las descalificaciones públicas de profesionales a sus órdenes, sus contradicciones constantes. No, no era el mismo. A los ojos de muchos había descarrilado. Las últimas alineaciones, las erráticos y erróneas sustituciones durante los partidos... Este no era el Juande que habíamos conocido.
Se ha perdido un mes, si no dos, y mañana tomará la batuta un técnico con una ilusión y un sevillismo a prueba de bombas. Se va, por dinero, el mejor entrenador que hemos conocido. Lo mismo pensábamos cuando se despidió Caparrós. Dos técnicos a los que se les ha encasquetado el birrete de únicos artífices del éxito del Sevilla, minusvalorando el equipo puesto a sus órdenes ¿Por qué Manolo Jiménez no puede convertirse en el mejor entrenador de nuestra historia? Tendrá a su disposición una de las mejores plantillas del fútbol mundial, pero tendrá también ojo avizor a una afición extremadamente exigente con los nuestros y muy blandita con los foráneos. Somos así.
Una vez más, el escudo y nuestra bandera son lo único importante. ¡Viva el Sevilla!"
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Martes 14/10/08 ¿Incidentes en el Calderón? (por Francisco Romero) Resulta que hoy, incluso los que nos entretenemos todos los días en querer conocer noticias del mundo del fútbol, nos enteramos que en el enfrentamiento de la Champions entre el Atlético de Madrid y el Olympique de Marsella se produjeron unos terribles incidentes que han sido saldados por la Uefa con la sanción al club colchonero con una multa de 150.000 euros y la clausura de su estadio durante tres partidos, además de la prohibición para su entrenador (muy interesante este video) de dirigir desde el banquillo a su equipo por dos encuentros.
Pero, ¿qué ha ocurrido, qué fue lo que pasó si he visto regularmente la información deportiva de Antena 3, de Tele 5, de Televisión Española, de "la nuestra"... si he escuchado casi a diario a "los monstruos" de la radiodifusión española... si he leído casi todos los diarios nacionales... si he visitado el sitio web del Marca, del As... y sólo, muy en pequeñito, hablaban de unos incidentes al comienzo del partido con hinchas franceses? Pues sencillamente que estos defensores del derecho, de las buenas costumbres y de la convivencia SE HAN CALLADO TODA LA VERDAD. Naturalmente, no se trataba del Sevilla, o del Betis. Los incidentes -gravísimos, ahora lo sabemos- ocurrieron en el Vicente Calderón, en la casa de ese equipo gracioso y simpático de la capital de España y, claro, tiene que imperar la ley del silencio. Resulta que en medios franceses puede hoy leerse al entrenador del Olympique: "Acogemos con satisfacción que la UEFA haya trabajado con rapidez. Es lógico castigar al Atlético de Madrid porque la violencia y el racismo no tienen cabida en un estadio. Con esta decisión siempre se podrá decir que la UEFA no ha hecho oídos sordos y esta vez ha cambiado la débil actitud mostrada ante el caso del Zenith". Por su parte, Mathieu Valbuena ha manifestado: "Personalmente, los insultos que se escucharon me conmovieron. Los insultos yo ya los había recibido en el césped, pero provenían de aficionados o jugadores. Lo que es inaceptable, francamente, es que vengan dirigidos del entrenador. No veo a Eric Gerets (entrenador O.M.) insultando a un oponente". Así que todos nuestros "amigüitos" del cuarto poder nos han querido ocultar lo que para los que hemos estado allí resulta una evidencia: que en los estadios de la capital de España -no sólo en el Manzanares- se gritan continuamente consignas xenófobas, que la presión a la que se somete a los equipos visitantes traspasa mil veces la línea de lo tolerable y que con el club colchonero no se quiere hacer la chanza que -bien merecida en otros casos- se vierte sobre los clubes sevillanos. ¿Es posible que hoy se esté defendiendo en todos esos medios que los hechos sancionados por la Uefa son pura invención del organismo deportivo europeo? ¡Puerca manipulación, asquerosa desinformación! Y todavía damos lecciones de Democracia a La France. |
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Martes 16/09/08 ¿Y esta flor... quién la riega? (por Francisco Romero) Un hombre de un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo, acompañado de Sancho, su fiel escudero, traicionando a los suyos por el vil metal, de mercenarios marcharon a las guerras de Inglaterra. Los mensajes que llegan de aquellas lejanas tierras pregonan que, ya en la retaguardia, reculan hacia el abismo embestidos por un ejército con enormes ansias de vengar la entulsticia forastera: "... se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el celebro de manera que vino a perder el juicio."
- ¡Señor, señor... con lo bonito que pintaba todo... pero ya le decía a vuesa merced que nos estrellaríamos seguro! - La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres." - Pues, señor, con nuestra aventura perdimos la libertad al refugiarnos en una isla sin posible escapatoria, encerrados entre extranjeros que sólo piensan en su victoria y no en la nuestra, que nos daban golpecitos en la espalda cuando no nos conocían y que ahora, cuando hemos mostrado todas nuestras cartas, nos empujan terraplén abajo; y, para colmo, mi señor, la honra ya la perdimos cuando abandonamos España, ¿qué nos queda? - La avaricia, Sancho, nos queda la avaricia. Cambiamos cincuenta vellones por cincuenta monedas de oro y, aunque apesadumbrados, con los bolsillos llenos, algún día más próximo que lejano -si la fortuna no remedia esto- volveremos a La Mancha. Allí nos esperan los pregoneros, charlatanes y bufones que reían y continuarán riendo nuestras gracietas; sobrados vamos de oro, la hambruna allí no ha pasado, más aún viven un “periodo de desaceleración” o, mejor dicho, de “dificultad económica seria" y nos lo volveremos a ganar por un plato de lentejas. La flor marchita que luce su solapa espera un urgente riego que la haga resurgir con todo su esplendor. Los jardineros de González Abreu Street -y otros bienpagaos- están prestos a intervenir. |
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Miércoles 10/09/08 Fútbol, banderas y politiqueo (por Francisco Romero) Otra vez la misma historia, la polémica de los últimos septiembres que en el Sevilla han sido: El club nervionense ha adquirido en los últimos años un prodigioso caché en toda España con el asunto de la banderita rojigualda. Desde la mítica final de Eindhoven hasta la última de Mónaco los aficionados al fútbol de este país se han visto representados en Europa por un equipo, el Sevilla F.C., que se ha vanagloriado de su condición de español, haciendo pública ostentación de ello. El Sevilla presume de su españolidad y, con él, millones de ciudadanos se han sentido sevillistas en estas ocasiones puntuales, lo que ha servido para que muchos de ellos permanezcan fieles de por vida a los colores sevillistas.
La culpa, sin duda, la ha tenido el Departamento de Marketing del club que -haciendo suyas las palabras del presidente: “sevillistas en Sevilla, sevillanos en Andalucía, andaluces en España y españoles en Europa”- inició una apuesta por abrazar, “sí o sí”, el sentimiento de tanta gente en torno a una nación con legítimas ambiciones de presumir de ello gracias a un club que ganaba todo lo que disputaba con la bandera española en su indumentaria. Es cierto que la pelotita entró y ello contribuyó al éxito. De otras cosas hablaríamos ahora si la suerte hubiera sido esquiva. Mientras otros clubes se unen a la moda copiando al innovador Sevilla (Real Madrid, Atlético, Málaga...) algunos de los nuestros parecen haberse cansado de tanta banderita o, quizá, siempre lo han estado. Para muestra, el botón del incansable grupo Biris Norte Ultras SFC, que ha emitido el siguiente comunicado: "El Sevillismo quiere sus camisetas rojas y blancas. En Europa nadie conoce nuestra equipación ni nuestros colores. No queremos trofeos de entidades de sospechosos orígenes como Denaes. Queremos nuestros colores. Empezaron por una bandera pequeña, y ya ocupa gran parte de la camiseta. Desde Biris Norte, pedimos lo mismo de siempre, boicot a estas camisetas como se hizo con la segunda de champions. El "éxito de ventas" que tuvo ha provocado que la regalen este año. Basta ya!" Se puede estar de acuerdo, o no, con la estrategia de las camisetas sevillistas o con la del precio de los abonos o con los cánticos del Gol Norte y sus emblemas, pero quienes se arrogan, en un politiqueo barato, la representación del sevillismo (“conmigo o contra mi”) dejan traslucir unas conductas muy cercanas al totalitarismo que dicen aborrecer. Valen por tanto todas las opiniones, todas las críticas, todos los halagos, pero sin pretender en ninguno de los casos hablar en nombre de un sevillismo plural, numeroso y múltiple. Quienes anteponen sus sentimientos políticos a los deportivos están en su derecho. Ahí están los parlamentos, los partidos políticos y los sindicatos para que dejen a los sevillistas con su Sevilla en paz. |
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Miércoles 21/05/08 Por la reconciliación familiar, ¡Jiménez vete ya! (por Francisco Romero)
En una entrevista, la pasada semana, Maresca sentenció como el italiano sabe hacerlo. Tras el oportuno prefacio del interlocutor dorándole la píldora: “Tenéis un equipazo, sois mejores que el Villarreal y que el Atlético de Madrid… ¿qué ha pasado para no entrar en Champions?, la respuesta del transalpino: ¡Muy fácil, es que no siempre ganan los mejores! La cara de Mortadelo para verla… Muchos de los que hemos vivido la travesía del desierto de las últimas décadas del Sevilla F.C. y que tenemos la inmensa fortuna de disfrutar del Sevilla actual, nos preguntábamos, desde la cima de la gloria, desde la continúa borrachera de éxitos, cuánto tardaría en llegar esa segura época de las vacas flacas, ese tremendo momento de la monumental resaca que nos devolviera, siquiera por poco tiempo, a los tiempos pretéritos al 10 de mayo de Eindhoven. Tras el exitazo continúo ya camino de los tres años, en pleno éxtasis, nos seguíamos preguntando qué ocurriría en el club y en su entorno llegado ese inevitable momento en el que los éxitos no fueran tales, las finales se perdieran, e, incluso, no hubiera finales. Sorprendentemente, objetivamente, ese momento no ha llegado ni por asomo. Hemos finalizado quintos en la liga con los mismos puntos que el cuarto y a tres del F.C. Barcelona. Hemos sido eliminados de la Liga de Campeones y de la Copa del Rey sin ser inferiores en el marcador y sin perder un solo partido de las eliminatorias. Sin embargo, infelices de nosotros, buenazos en el fondo, inocentes como cubos sin asas, observamos atónitos cómo la inmensa mayoría de los que mecen conciencias de gente ayuna de criterio y muchos de nuestros hermanos en el sentimiento rojo y blanco no han podido aguantar más. Unos -la mayoría, por sus incontrovertibles colores, otros, “sevillistas” como nosotros, por su, para ellos, ya extremadamente prolongada aportación al club- aprovechan cualquier situación pretendiendo la desestabilización permanente. Y, especialmente, han encontrado un sujeto paciente para convertirle en el blanco de todas sus críticas: el entrenador Manolo Jiménez, el mismo que cogió las riendas del equipo en la octava jornada liguera -tras la traición del Iscariote- cuando flirteaba con los mediocres en los deshonrosos puestos de la clasificación y que lo ha colocado en Europa por quinto año consecutivo a pesar de los pesares. Pero tranquilos, a la mayor parte de ellos no lo tendremos en el asiento de al lado la próxima temporada. Por entonces habrán dado por amortizada su aportación y su “cariño” al Sevilla. Tres años, algo más de medio lustro, es mucho tiempo disculpándose ante la parienta: “este año es el último, esto no va a durar toda la vida… ”. No alcanzar la Champions os ha venido de perilla en pos de la reconciliación familiar… para colmo no tenéis la disculpa de la subida de precio de los abonos… ¡Adiós y hasta la próxima, cuando con la aportación de los fieles de siempre volvamos a alcanzar la cúspide en la que –vosotros, vencedores natos- pretendéis vivir permanentemente! ¿O no? |
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Miércoles 14/05/08 Final de la Copa de la UEFA... ¿Y qué hago yo aquí? (por Francisco Romero)
Llego a casa a eso de las nueve de la tarde, conecto la televisión, comienza el zapeo correspondiente y... reacciono en ese momento: ¡ostras, la Final de la Copa de la UEFA! Antena 3 transmite la finalísima de la competición europea entre el Zenit de San Petersburgo y el Glasgow Rangers y, tras unos instantes de titubeo, acabo sentándome ante la pantalla, mientras, sin pretenderlo, comienzan a pasar por mi cabeza las imágenes, los sentimientos... el gozo en definitiva de todo lo vivido y disfrutado en Eindhoven y en Glasgow: EINDHOVEN 2006: (01) (02) (03) (04) (05) (06) (07) (08) (09) (10) (11) (12) (13) (14) (15) (16) (17) (18) (19) (20) (21) (22) (23) (24) (25) (26) (27) (28) (29) (30) (31) (32) (V.01) (V.02) (V.03) (V.04) (V.05) (V.06) (V.07) (V.08) (V.09) (V.10) (V.11) (V.12) (V.13) GLASGOW 2007: (01) (02) (03) (04) (05) (06) (07) (08) (09) (10) (11) (12) (13) (14) (15) (16) (17) (18) (19) (20) (21) (22) (23) Una final de la Copa de la UEFA... ¿y qué hago yo aquí? es la pregunta automática e inmediata. La respuesta también es rápida: claro, este año no la hemos jugado... pero el año que viene sí y ese preciado trofeo, esa copa que nos cambió la vida -y que mientras escribo no tiene dueño aún- descansará durante unos meses en la capital escocesa o en la antigua Stalingrado, pero esa joya de plata bien sabe -como sabemos todos- que se trata de una circunstancia temporal porque su destino será muy pronto las vitrinas de la sala de trofeos del Ramón Sánchez Pizjuán, tras nuestra segura visita en mayo de 2009 al Fenerbhaçe Sukru Saracoglu de Estambul. ¿A que sí? |
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Miércoles 16/04/08 ¡Que gane el que perdió! (por Francisco Romero)
La noticia deportiva en los telediarios de hoy ha sido, sin duda, una imagen de S.M. El Rey en la que, a preguntas de los periodistas sobre quien ganará esta noche la final de la Copa que lleva su nombre, ha respondido alegremente: "¡Que gane el que perdió!" en una clara referencia al Getafe que, en su presencia, salió derrotado el pasado jueves frente al Bayern de Munich en los cuartos de final de la Uefa Cup 2008. También podía entenderse como un deseo de que ganara la Copa "el (equipo) que la perdió" la pasada temporada a manos del club más grande del Sur de España. Cualquiera que fuere el pensamiento del monarca, está claro que ha errado superlativamente manifestando un deseo personal sobre el destinatario final del galardón que ha de entregar esta noche. Pongámonos en la piel de los seguidores valencianistas ¿Sería una exageración que el equipo no se presentara esta noche a disputar la final y que se le entregara el trofeo al otro equipo -ya son tres- protegido nauseabundamente por la división mediático-galáctica? ¿sería otra exageración, quizá superior, que el equipo valencianista, tras saltar al césped, hiciera una sentada para manifestar su desazón? o, posiblemente, ¿sería otra exageración monumental que el Valencia disputara el partido a cara de perro como si le fuera la vida en ello, venciera al Getafe y sus jugadores se retiraran al vestuario despreciando el trofeo que habrían ganado en el campo? Está claro que nada de esto va a ocurrir, pero ya sólo nos faltaba que el primero de los españoles se ponga al frente de la inmunda pandilla que mangonea desde los despachos y desde la propaganda al fútbol español. ¡Además de serlo... hay que parecerlo! |
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Sábado 08/03/08 Reflexiones tras la Champions (por Francisco Romero) Ya llegó, o parece próximo el día mil veces anunciado. El día del desastre, de la derrota absoluta, del descrédito, del insulto, de la descalificación, del desdoro… Pasito atrás, fin de ciclo… manidas frases “reverdecen” más de treinta meses después en el estrellado (de estrella) horizonte sevillista. El 3 de septiembre de 1997 tuve un mal presentimiento cuando, en compañía de Ernesto López de Rueda y de Luis Marín, comenzaba a abandonar el Estadio Municipal de Lepe en los instantes finales del partido de ida de la primera eliminatoria copera de aquel año entre el Isla Cristina y el Sevilla F.C. que ganaba el Sevilla 0-2: nos encontrábamos, camino de la salida, a la altura del área sevillista, cuando el trencilla de turno se inventó un penalti que supuso el único gol local. En ese instante se lo comenté a mis acompañantes, no sin cierta sorna: “no me ha gustado un pelo lo que ha ocurrido, ojalá no nos acordemos de esto”. No me equivoqué: una semana después, el Isla Cristina, con diez jugadores durante casi 80 minutos, nos apeó de la competición de la Copa del Rey al vencer en la bombonera por 2-3. Algo muy parecido presentí el pasado 20 de febrero cuando Semih a dos minutos del final nos hizo el tercer gol en Estambul: el resultado final de la ida (3-2) no reflejaba lo ocurrido en el terreno de juego; el Sevilla había sido superior pero, al mismo tiempo, los guarismos del marcador señalaban un resultado que pudiera parecer fácil para la vuelta pero que, como después se demostró, era ciertamente engañoso. Se quiso vestir al Sánchez Pizjuán con las mismas galas que el Sürkü Saraçoglu de Estambul. Se anunció que el “infierno” turco quedaría en pañales al lado de las amarguras que impone la bombonera… bla, bla, bla, nada de nada.
Increíble todo lo acontecido desde el inicio con los dos goles en nueve minutos a la forma en que finalmente entregamos, todos, la cuchara, pasando por el increíble conformismo de afición y equipo durante todo el segundo tiempo. Examinado lo acontecido con cierta perspectiva, pareciera que el tercer gol de Kanouté y el inmediato descanso supusieron el comienzo del fin de las aspiraciones sevillistas. El frío meteorológico (frente polar que en ese momento hacía su aparición) llevó el conformismo a todos convirtiéndose en un aterrador frío ambiental. El bocadillo y la cervecita de las gradas hicieron el resto: la panza llena y las manos enguantadas. ¿Infierno nervionense? Nos estábamos jugando, por segunda vez en nuestra historia, el pase a cuartos de la más grande competición europea y ni los profesionales ni la afición reaccionaron como el momento merecía. Puede parecer una boutade. Pero cada vez estoy más seguro que sobró el gol de Kanouté, sobretodo por el momento en que se produjo, al final del primer tiempo. Un 2-1 en el descanso nos hubiera mantenido a todos ojo avizor, en alerta: a los jugadores atentos a cada una de las situaciones; a la afición alentando, estimulando, apoyando y sin bajar la guardia durante los siguientes 45 minutos… Es decir, algo parecido al jueves de feria frente al Shalke 04. El conformismo y la relajación nos enredó a todos y, así, tiramos incomprensiblemente por la borda, tantas y tantas ilusiones íntimamente confiadas. De todas formas, qué diferencia de exigencias las de este Sevilla: estamos tremendamente fastidiados porque no hemos llegado por segunda vez en nuestra historia a cuartos de final de la máxima competición continental, después de haber cosechado cinco títulos en 18 meses, tres de ellos europeos. ¿Cómo tendríamos que estar los que vivimos aquel Sevilla-Isla Cristina o aquellos Sevilla-Guetxo o Sevilla-Algeciras? Hasta en la contrariedad existen categorías… Nos hemos acostumbrado a ganar, a ganar y a ganar. Por cierto, ¿desde cuándo dirige Manolo Jiménez al Real de Madrid? ¿quién si no ha podido llevar al equipo de La Castellana a obtener el mismo resultado en la Champions League? Eso es cosa de Jiménez, seguro. Y Jiménez ha explotado hoy. Es cierto que a estas alturas no ha demostrado todo lo que se espera de él, pero no es menos cierto que se le ha estado juzgado desde antes de tomar posesión de su cargo. La labor del actual entrenador del Sevilla hay que compararla con la del Juande de esta misma temporada; de las puertas del descenso a las puertas de Europa sin apoyo alguno y con casi todos en contra. Otros entrenadores, alguno muy cercano, que siguen jugando peligrosamente en los lugares innobles de la clasificación parecieran que fueran gemelos de Menotti. Esta temporada, hemos conseguido un título, seguimos con auténticas aspiraciones para conseguir la meta fijada para la liga y estamos fuera de dos competiciones (la Copa y la Champions League) sin haber sido superados en el marcador en ninguna de ellas: el valor doble de los goles, en el primer caso, frente al F.C. Barcelona, y la lotería de los penaltis, en el segundo, frente al Fenerbhaçe, nos han apeado de ambas competiciones. Ahora es el momento en que todos, en esta sociedad ventajista sevillana, declaran conocer a un primo o a un conocido de un cuñado de una prima hermana que es íntimo amigo de tal jugador, que es el director de la sucursal de este otro futbolista, que su hija va a nadar con la sobrina-nieta de este otro directivo y… curiosamente todos coinciden: “es natural lo que está pasando: los jugadores no tragan a Jiménez, Antonio Álvarez no se habla con él, la papilla que ahora toman es de horchata… ”. Curiosamente, ninguno apareció al día siguiente de la manita al Zaragoza. |
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Lunes 28/01/08 Alvarado somos todos (por Francisco Romero)
La polémica está servida. Jesús Alvarado, al que no tengo el placer de conocer, valientemente como siempre, divulgó ayer a los cuatro vientos en su visitadísima web las ofensivas y repugnantes palabras del entrenador del Osasuna, Ziganda, tras la finalización del encuentro del pasado sábado entre el Sevilla y el Osasuna. Palabras que, también audazmente y con igual valentía, recoge la edición de hoy del Diario de Sevilla en un acto apreciable por muchos y diversos motivos. Principalmente, por la cobarde y asustadiza huida de la noticia de la inmensa totalidad de los medios de comunicación sevillanos.
¿Se acuerdan del tiempo que tardaron, otrora, estos intrépidos reporterillos en hacer públicas las acusaciones del Atlético de Madrid por los presuntos insultos que Palop les profirió a la puerta de los vestuarios de Nervión? ¿Quién fue testigo de aquellas supuestas injurias? Naturalmente, aún hoy se desconoce, pero ellos, entonces, enarbolaron como un solo hombre, la bandera del hecho noticiable porque el afectado era un ¿poderoso? equipo de la capital de España.
Sin embargo, la jugada actual, con el silencio cómplice de la práctica totalidad de los medios de comunicación sevillanos, con la honrosa excepción citada, está clara: ha llegado el momento de vengarse de esa persona que desde su sitio de internet -defendiendo el sentimiento sevillista y los embates y las desahogadas ofensas a nuestro club de estos impresentables- ha puesto en jaque y ha desmontado todos y cada una de sus patrañas.
Como los buitres, acechando y esperando el mejor momento, en espera de su preciada carroña, estos insolentes personajes pretenden arramblar con la imagen y el buen nombre de Alvarado. Pero Jesús debe saber, en estos -seguro- ingratos momentos por los que algunos también hemos discurrido, que no está sólo. Estoy seguro que los que escucharon la basura que salió de la boca del técnico osasunista están prestos y dispuestos a declarar donde sea necesario toda la verdad. Las propias palabras del técnico pidiendo perdón, tras el partido y al día siguiente, con una extraña nerviosera a flor de piel resulta la prueba evidente de su culpabilidad (excusatio non petita, accusatio manifesta).
Somos grandes, Jesús, y tú, particularmente, eres enormemente grande con tus virtudes y con tus defectos, y ese es el gran problema. No te engañes. Si fueses el humilde gacetillero de una desconocida web de un equipo de segunda, o casi, nada de esto hubiera tenido trascendencia. El problema, el gran problema, es el Sevilla Fútbol Club y los sevillistas como tú que no se arredran ante la ignominia, el insulto, el agravio, la descalificación y el ultraje de los poderosos grupos de comunicación de este país y sus vasallos de provincias.
Aunque fuera por esa sola razón debes saber que no estás sólo, que claramente trasciende de todo este embrollo que testigos presenciales te hicieron llegar lo que era una información, una asquerosa pesquisa, pero que necesariamente, para que llegara a adquirir la categoría de noticia, había que difundir. Lo mismo que otros muchos callan no porque no la supieran al dedillo como tú, como en sus propios medios han reconocido, sino porque pretenden llegado el momento de tu crucifixión en la plaza pública. Es excesiva esa bilis mal digerida que rebosa por sus comisuras. Como profetas no tienen precio, son muchos los meses de éxitos del Sevilla y de su presidente ¡ay, lo que eso duele!, son demasiados los recientes títulos que se amontonan en nuestras vitrinas... y es enorme esa grandeza -todavía más colosal- cantada y contada por ese gran referente del sevillismo en el que, lo quieras o no, te has convertido.
Por eso, ahora más que nunca, Alvarado somos todos.
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Jueves 20/12/07 Desvergüenza y manipulación (por Francisco Romero)
Una parte significativa de la prensa "deportiva" sevillana, aprovechando la coyuntura, viene coceando sin pudor sobre los profesionales del Sevilla y el Sevilla mismo todos los golpes que pretenden dar sobre el rostro de José María del Nido por los dolores de barriga que la bilis largamente acumulada les ha producido.
Algunos redactores de Estadio Deportivo, As, Muchodeporte, Radio Marca, El Desmarque, Punto Radio y Radio Sevilla, no necesariamente en este orden, se han convertido en desvergonzados e implacables manipuladores de la actualidad del Sevilla Fútbol Club.
Significados seguidores del equipo menor de la ciudad y sevillistas pancistas conforman las nóminas de cada uno de los citados medios; y no todos, por tener un color u otro, son necesariamente iguales. Destacan especialmente por su acusada "delniditis" José María Calado, Rafael Almansa, Lucas Haurie, Miguel Angel Chazarri, Manolo Aguilar, Paco Cepeda, Agustín Varela y Víctor Fernández (me dejo alguno atrás, seguro). Curiosamente, de los nombrados, cinco son sevillistas, dos del lado oscuro y un "gallego" al que le resbala todo.
El Sevilla Fútbol Club como institución y sus profesionales, especialmente Manolo Jiménez o Aquivaldo Mosquera (no hace mucho lo fueron Daniel Alves o Luis Fabiano) están recibiendo los palos que a estos tergiversadores les encantaría encasquetar al presidente sevillista.
Lo de ayer en los citados medios (para muestra un botón) es de juzgado de guardia. Basta leer titulares como este o escuchar programas como el "Libre y Directo" de Radio Sevilla de hoy -"Si algo pasa, está la SER" (para manipularlo todo)- para acabar completamente convencidos de la calaña de la mayor parte de estos personajes.
He escuchado íntegramente la rueda de prensa de ayer de Manolo Jiménez y hasta en dos ocasiones, machaconamente, dos periodistas le insistían, textualmente, sobre la "falta de respeto del técnico del Racing", que el día antes había hecho unas declaraciones, claramente provocada por los mismos medios, en el sentido de que le agradaría en el futuro entrenar al Sevilla. Y Jiménez, inocente como un niño, cae en la trampa y suelta la frase que estaban esperando: "la falta de respeto no la voy a avivar yo".
De esta manera, las palabras de un Manolo Jiménez que, con su expresión, quería dejar zanjado el asunto, sin darle más importancia, se sacan del contexto. Santiago Ortega le hace escuchar a Marcelino exactamente las palabras entrecomilladas, sin hacer referencia alguna al tono del diálogo previo que se mantenía y el técnico cántabro, igualmente traicionado, se extraña lógicamente. Digno de resaltar es el programa realizado a la misma hora por la redacción de Onda Cero en el que ha podido escucharse claramente la respuesta de Jiménez pero también, en todo su contexto, las malintencionadas preguntas de los periodistas citados, como los propios componentes de esta redacción reconocían.
La técnica empleada (otra vez) por el Jefe de Deportes de Radio Sevilla es un claro ejemplo de la manipulación y la desvergüenza que presiden las actuaciones de este grupúsculo. Como la pelotita liguera siga sin entrar...
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Lunes 19/11/07 Sevillistas por el mundo (por Francisco Romero)
Con el nombre del entrañable y seguidísimo programa que los viernes presenta y dirige en Sevilla Fútbol Club Radio Jesús Alvarado, llegan a esta sección unas cuantas fotos del viaje que acabamos de realizar a Italia para celebrar, el pasado 17 de noviembre, las Bodas de Oro de Fernando y Angeles, dos fabulosos sevillistas, accionistas y socios del club, progenitores de una saga compuesta por tres hijos y ocho nietos, todos seguidores del Sevilla Fútbol Club, accionistas y abonados del mejor equipo del mundo. A ellos le agradecemos continuamente que, desde la cuna, nos guiaran por esa entrañable senda del sentimiento rojo y blanco. Y, naturalmente, una conmemoración así merecía la presencia de los símbolos del mejor equipo del mundo.
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Viernes 26/10/07 Así no, Juande (y III) (por Francisco Romero)
Hace dos meses, el pasado 23 de agosto, cuando escribí la primera entrega de esta miniserie que titulé "Así no, Juande", estaba convencido que habría que escribir más pronto que tarde, a modo de epílogo, las líneas que ahora me dispongo a rasguear.
Aquel día decía, escrito está, algunas cosas sobre el técnico manchego:
1º) Manifiesta públicamente que ha rechazado una oferta del Sevilla y que no se hablará más de su renovación hasta junio de 2008 porque ahora quiere centrarse únicamente en las competiciones oficiales. Sin embargo ha mantenido contactos con el Tottenham londinense, bien sea para la próxima temporada, bien –lo que es peor- para la inminente.
2º) Públicamente da el visto bueno al probable fichaje de Kone: "Me gusta mucho, con esa intención se ficha... ". Así, contrariamente a lo que ha sido norma en el club de no anunciar los fichajes hasta que se han consumado, el entrenador da por prácticamente finiquitado el mismo, con las seguras repercusiones económicas que tal afirmación puede tener, pues refuerza la posición del PSV, club que tratará de conseguir lógica ventaja a las palabras del técnico sevillista.
3º) Dice comprender a Daniel Alves: "Cualquier persona que esté trabajando y cobra una cantidad y viene otra empresa y le dice que le paga seis veces más -y como profesional tiene la posibilidad de resolver su futuro- es lógico que quiera aceptar; cuanto antes se solucione mucho mejor". Por lo pronto, "si él quiere jugar, jugará, pero si no quiere no lo hará. Si psicológicamente no está preparado no podrá jugar". Es decir, Daniel Alves jugará si quiere jugar y si no, no pasa nada. Y se queda tan tranquilo. ¿Qué opinará Andreas Hinkel?. Y más teniendo en cuenta que al brasileño se le ha revisado su contrato año tras año. ¿Podemos admitir como normal que los compromisos adquiridos y firmados sean papel mojado? Todo ello supone una falta de autoridad y de respeto al resto de la plantilla inimaginable en Juande hace siete días.
4º) Para colmo, se despacha a gusto con un futbolista, Chevantón, que el día anterior había cometido un grave acto de indisciplina: "si tengo que decirle la verdad lo hundiría. Le haría mucho daño. No lo voy a decir públicamente, si lo digo lo humillaría". Así, un acto de insubordinación, que debería haber sido castigado gravemente de puertas hacia dentro se responde con unas declaraciones explosivas que, otra vez, hacen daño, primero y económicamente al club que está buscándole una salida al charrúa.
¿Se imaginan ustedes el día que la pelotita no entre? Se hace necesario y urgente un cónclave del presidente con todos los profesionales del club en el que quede definitivamente claro cuáles son los objetivos marcados y cuál el camino trazado del que nadie ose apartarse.
Un mes después, el 28 de septiembre, se publicó la segunda entrega de esta miniserie "Así no, Juande (II)". Estaba claro que el de Pedro Muñoz continuaba tramando su traición. Escribí entonces:
El día en que José María del Nido apareció en la sala de prensa de la ciudad deportiva asegurando que Juande, después de sus flirteos con el Tottenham, iba a cumplir al menos el año de contrato firmado con el Sevilla, sentí un gran alivio. Ese día, el mejor entrenador de nuestra historia prometía centrarse únicamente en su trabajo en pos de la consecución de nuevos triunfos para la sociedad.
Un día después, tras la rueda de prensa del técnico en la que corroboraría su continuidad, supe, o mejor, presentí que me había equivocado. Ese Juande Ramos que todos conocíamos hasta entonces no parecía ya el mismo. Desgraciadamente no me equivoqué y aquella comparecencia pública ha sido "mejorada y ampliada" en sus posteriores apariciones ante los medios de comunicación.
Muchas han sido las actuaciones que no han satisfecho a los seguidores sevillistas: sus negociaciones en plena temporada con el club londinense al tiempo que niega al club que le paga la continuidad de las mismas; sus desafortunadas referencias a la afición -"a ver si sólo vamos a estar para coger la bandera cuando se gana algo", "los halagos me resbalan y las críticas también", "yo con esto (la crítica por las últimas alineaciones) me divierto mucho"-; sus públicas manifestaciones sobre la escasez de grandeza del club -"no somos el rey del mundo", "el 3-0 refleja fielmente las diferencias entre el Arsenal y el Sevilla", "al Sevilla le estábamos poniendo en un pedestal que no le correspondía"-... Todo ello supone un cúmulo de despropósitos en tan escaso espacio de tiempo de los que nunca esperábamos del gran técnico manchego.
... Si sigue divagando y distraído, buscando enemigos en rededor suyo, las metas que nos hemos fijado estarán cada vez más lejanas. De él y solamente de él depende, naturalmente con el necesario respaldo del consejo de administración y el reconocimiento de los aficionados. Mantenemos ese hilito de esperanza.
Aquel día, después de publicar esta segunda opinión, realicé una llamada telefónica. Responde mi interlocutor: - Paco... buenos días. - ¿Cuándo lo vas a echar?. - No es el momento. Es un gran entrenador, está nervioso porque los resultados no le acompañan...
Hasta aquí el inicio de una conversación privada. Aquel día barrunté que el, sin duda, mejor entrenador de nuestra historia, nos traicionaría. No era difícil saberlo. Juande no era el mismo: las ruedas de prensa, sus hasta entonces inhabituales gracietas, las descalificaciones públicas de profesionales a sus órdenes, sus contradicciones constantes. No, no era el mismo. A los ojos de muchos había descarrilado. Las últimas alineaciones, las erráticos y erróneas sustituciones durante los partidos... Este no era el Juande que habíamos conocido.
Se ha perdido un mes, si no dos, y mañana tomará la batuta un técnico con una ilusión y un sevillismo a prueba de bombas. Se va, por dinero, el mejor entrenador que hemos conocido. Lo mismo pensábamos cuando se despidió Caparrós. Dos técnicos a los que se les ha encasquetado el birrete de únicos artífices del éxito del Sevilla, minusvalorando el equipo puesto a sus órdenes ¿Por qué Manolo Jiménez no puede convertirse en el mejor entrenador de nuestra historia? Tendrá a su disposición una de las mejores plantillas del fútbol mundial, pero tendrá también ojo avizor a una afición extremadamente exigente con los nuestros y muy blandita con los foráneos. Somos así.
Una vez más, el escudo y nuestra bandera son lo único importante. ¡Viva el Sevilla!
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Viernes 28/09/07 Así no, Juande (II) (por Francisco Romero)
No escribo ahora, tras tres derrotas consecutivas. Es más, aparco el caprichoso devenir deportivo que unas veces nos tiene en las alturas y otras, las menos afortunadamente, nos sitúa en lugares que no nos corresponden. Hace algo más de un mes, el 23 de agosto, escribía en este sitio una opinión titulada "Así no, Juande". No barruntaba por entonces que aquella sólo sería el comienzo de una serie de comentarios que hoy tiene su continuidad y que, todo apunta, no será el último.
El día en que José María del Nido apareció en la sala de prensa de la ciudad deportiva asegurando que Juande, después de sus flirteos con el Tottenham, iba a cumplir al menos el año de contrato firmado con el Sevilla, sentí un gran alivio. Ese día, el mejor entrenador de nuestra historia prometía centrarse únicamente en su trabajo en pos de la consecución de nuevos triunfos para la sociedad.
Un día después, tras la rueda de prensa del técnico en la que corroboraría su continuidad, supe, o mejor, presentí que me había equivocado. Ese Juande Ramos que todos conocíamos hasta entonces no parecía ya el mismo. Desgraciadamente no me equivoqué y aquella comparecencia pública ha sido "mejorada y ampliada" en sus posteriores apariciones ante los medios de comunicación.
Muchas han sido las actuaciones que no han satisfecho a los seguidores sevillistas: sus negociaciones en plena temporada con el club londinense al tiempo que niega al club que le paga la continuidad de las mismas; sus desafortunadas referencias a la afición -"a ver si sólo vamos a estar para coger la bandera cuando se gana algo", "los halagos me resbalan y las críticas también", "yo con esto (la crítica por las últimas alineaciones) me divierto mucho"-; sus públicas manifestaciones sobre la escasez de grandeza del club -"no somos el rey del mundo", "el 3-0 refleja fielmente las diferencias entre el Arsenal y el Sevilla", "al Sevilla le estábamos poniendo en un pedestal que no le correspondía"-; la descalificación pública de profesionales a sus órdenes, caso de Chevantón -"si tengo que decirle la verdad lo hundiría y prefiero no hacerlo, le haría mucho daño, no lo voy a decir públicamente, si lo digo lo humillaría"- o caso de Mosquera -"el chaval no estuvo muy afortunado pero espero que sea una circunstancia del juego"-; la descalificación tácita de aquellos con los que no cuenta, caso de Hinkel o de De Mul; el apoyo a otros que, caso de Alves, han echado al club el pulso más importante de su historia para finalmente perderlo... Todo ello supone un cúmulo de despropósitos en tan escaso espacio de tiempo de los que nunca esperábamos del gran técnico manchego.
Tiempo de sobra hay para retomar la situación. El que sigue siendo, y será por muchos años, el mejor técnico de nuestra más que centenaria historia ha de volver a tomar las riendas del grupo de idéntica forma a mostrado hasta ahora. Ha de demostrar, porque la tiene, toda su sapiencia ante la pizarra y demostrar a los seguidores sevillistas algo que ya sabemos: que habrán buenos entrenadores, que tendrán un gran reconocimiento, pero que tenemos la suerte de que el mejor de todos está con nosotros. Si se centra única y exclusivamente en eso, lo logrará, no en balde posee una de las mejores plantillas del fútbol español y europeo. Si sigue divagando y distraído, buscando enemigos en rededor suyo, las metas que nos hemos fijado estarán cada vez más lejanas. De él y solamente de él depende, naturalmente con el necesario respaldo del consejo de administración y el reconocimiento de los aficionados. Mantenemos ese hilito de esperanza.
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Jueves 23/08/07 Así no, Juande (por Francisco Romero)
Así no, Juande. Esas no son las formas ni las maneras de conducirse del entrenador más importante en la historia de nuestro club.
Seré siempre un defensor a ultranza de los métodos, de la profesionalidad y del resto de enormes virtudes que adornan el currículum futbolístico del técnico manchego.
Llegó con una difícil misión, casi imposible: hacer olvidar al entrenador sevillista más carismático de los últimos tiempos, el utrerano Joaquín Caparrós. Y lo ha conseguido con creces. ¿Quién iba a decir por aquel entonces que se convertiría en el técnico más laureado de nuestro más que centenaria historia, consiguiendo hasta el día de hoy cinco títulos, dos de ellos nacionales y tres continentales, y ante la cierta posibilidad de un sexto dentro de una semana en Mónaco?
Se ha publicado en multitud de ocasiones en este sitio nuestra perplejidad ante la ausencia de un reconocimiento masivo por parte de todos los estamentos sevillistas a la figura de este personaje que es ya un pedazo importante de la historia de nuestro club. Y principalmente -no hay por qué ocultarlo- por parte de la afición sevillista que, aún habiendo valorado sus logros, no ha impulsado una manifestación pública de afecto y cariño hacia él.
Pero lo cortés no quita lo valiente y Juande, fuera de los terrenos de juego, ha errado en demasía en los últimos cinco días y, especialmente, en su pública comparecencia de ayer y me explico:
1º) Manifiesta públicamente que ha rechazado una oferta del Sevilla y que no se hablará más de su renovación hasta junio de 2008 porque ahora quiere centrarse únicamente en las competiciones oficiales. Sin embargo ha mantenido contactos con el Tottenham londinense, bien sea para la próxima temporada, bien –lo que es peor- para la inminente.
2º) Públicamente da el visto bueno al probable fichaje de Kone: "Me gusta mucho, con esa intención se ficha. Luego siempre están los procesos de adaptación. Teóricamente es un futbolista que nos puede aportar cosas. Hay unas negociaciones, pero hasta que no esté el contrato firmado no podemos decir nada. Tenemos la ilusión de que se cierre. Es el típico jugador africano fuerte y rápido, tiene gol y asistencia. Si se adapta pronto nos puede ayudar". Así, contrariamente a lo que ha sido norma en el club de no anunciar los fichajes hasta que se han consumado, el entrenador da por prácticamente finiquitado el mismo, con las seguras repercusiones económicas que tal afirmación puede tener, pues refuerza la posición del PSV, club que tratará de conseguir lógica ventaja a las palabras del técnico sevillista.
3º) Dice comprender a Daniel Alves: "Cualquier persona que esté trabajando y cobra una cantidad y viene otra empresa y le dice que le paga seis veces más -y como profesional tiene la posibilidad de resolver su futuro- es lógico que quiera aceptar; cuanto antes se solucione mucho mejor". Por lo pronto, "si él quiere jugar, jugará, pero si no quiere no lo hará. Si psicológicamente no está preparado no podrá jugar. Yo lo pongo si lo veo en condiciones. Tengo que hablar con él y luego ya veremos". Es decir, Daniel Alves jugará si quiere jugar y si no, no pasa nada. Y se queda tan tranquilo. ¿Qué opinará Andreas Hinkel?. Y más teniendo en cuenta que al brasileño se le ha revisado su contrato año tras año. ¿Podemos admitir como normal que los compromisos adquiridos y firmados sean papel mojado? Todo ello supone una falta de autoridad y de respeto al resto de la plantilla inimaginable en Juande hace siete días.
4º) Para colmo, se despacha a gusto con un futbolista, Chevantón, que el día anterior había cometido un grave acto de indisciplina al criticar públicamente la falta de arrestos de Juande para decirle personalmente que no contaba con él: "es cierto que no he hablado con él, porque si tengo que decirle la verdad lo hundiría y prefiero que no. Le haría mucho daño. No lo voy a decir públicamente, si lo digo lo humillaría. Eso se lo digo al club, el club conoce la decisión". Así, un acto de insubordinación, que debería haber sido castigado gravemente de puertas hacia dentro se responde con unas declaraciones explosivas que, otra vez, hacen daño, primero y económicamente al club que está buscándole una salida al charrúa. ¿Qué equipo puede interesarse por él si su actual entrenador hace unas manifestaciones que lo hunden en la miseria más absoluta mientras dice que no quiere hacerlo?. Y en segundo lugar, ¿en qué lugar queda el equipo técnico capitaneado por Monchi que apostó fuertemente por el uruguayo?
Las relaciones humanas en el club, al menos cara al exterior, han sido una balsa de aceite durante el último lustro y todo lo relatado está ocurriendo, curiosamente, cuando el Sevilla ocupa el vértice del firmamento futbolístico mundial y cuando, también curiosamente, recientemente Pablo Alfaro se ha integrado en el organigrama del club ocupando un cargo para que las relaciones entre los profesionales y los dirigentes sean más cercanas y fluidas.
Todo ello sin olvidar que la prensa anuncia para hoy que Daniel Alves se declarará en rebeldía y no jugará nunca más con el Sevilla. Como mal menor sólo resta que estos cuenta cuentos acierten como acostumbran.
¿Se imaginan ustedes el día que la pelotita no entre? Se hace necesario y urgente un cónclave del presidente con todos los profesionales del club en el que quede definitivamente claro cuáles son los objetivos marcados y cuál el camino trazado del que nadie ose apartarse. |
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05/02/07 Zafiedad, sectarismo e intolerancia (por Francisco Romero)
El pasado sábado, 3 de febrero, el diario As publicaba una entrevista con todo un personaje, mejor dicho, con todo un personajillo. Blas Ballesteros, comisionado para el adelantado centenario del equipo menor de la ciudad. Dice el entrevistador, un tal Espina, que Blas habla con pulcritud de abogado pero sus ideas, y sus respuestas a la entrevista, emanan directamente del corazón. ¡Cuánta dulzura! Para comprobarlo, basten frases como las siguientes: “Al contrario de lo que ocurre con otros clubes, el ser bético significa muchas más cosas que ir al fútbol. El balón es un complemento fundamental, pero el beticismo implica también una forma de ver la vida, de mirar al mundo”. Ellos son especiales. La verdad es que siempre lo han sido. Gracias a Dios. Refiriéndose al bulo de moda, que El Arrebato era bético, dice rotundo el pulcro abogado: “A mí me parece perfecto que alguien que ha sido bético se pase a sevillista. Yo no lo haría, pero... Los documentos están ahí. Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras”. Sienta cátedra el serafín jurista… En otro de los pasajes de la entrevista dice textualmente: “El Betis es un club queridísimo por su historia. Una entidad que nació porque el otro equipo de la ciudad no dejaba jugar a los obreros de la Fábrica de Pirotecnia. Frente a un equipo burgués apareció otro del pueblo. Esa historia ha trascendido fronteras, y es difícil abarcar el mundo entero”. ¡Toma ya! De nuevo el victimismo histórico hace acto de presencia, esta vez de la mano de un “pulcro abogado”, que, eso sí, deja traslucir todo lo que pretende esconder de sectario, exaltado, extremista, intransigente, intolerante y fanático. Otra vez las dos Españas, las dos Sevillas, las dos orillas que divide el Guadalquivir, frente a frente, por mor de impresentables como éste que pretenden tapar sus vergüenzas y escasos argumentos echando en cara lo malo que son sus rivales. ¡Pero qué malos que son, qué fachas, qué señoritingos estos sevillistas de principios del XX que no dejaban jugar a esas pobres criaturitas, obreros que querían divertirse pero, joder, es que no lo dejaban…! Y claro, para luchar contra esa burguesía sevillista reinante, hubo de fraguarse una revolución desde abajo, desde el pueblo llano, desde donde nacen las más grandes gestas. Y ahí nació erbeti, ese equipo del pueblo llamado a colosales hazañas y a superar en todos los ámbitos al equipo de los señoritos. Cuánta basura, cuánta inmundicia, cuánta bazofia, cuánta patraña, cuánta farsa, cuánta engañifa, cuánta repugnancia, cuánta aversión, cuánta hostilidad, cuánto rencor. Pero ésta es la sociedad que tenemos, esta es la clase -porque si actualmente no lo es, lo ha sido- de responsables públicos que nos hemos dado, removedores de la mierda, de las mentiras y de las patrañas, reescritores de una falsa realidad que por más veces que se exponga no deja de ser eso: ficción, invención, quimera, calumnia, argucia y chisme con las que distraer al personal. ¡Ese club rebosa pueblo por sus cuatro costados! ¡está plagado de obreros y necesitados! ¡Cuánta escasez! ¡Cuánta miseria! ¡cuánta indigencia! ¡Cuánta estrechez! Basta tener presente, además de al pulcro abogado, a doña María de las Mercedes, a la Duquesa de Alba, seguir con los Rodríguez de la Borbolla, o los García de la Borbolla, fundadores del citado club, con los Ruiz Ávalo, pobrecito, con los Galera, Espina, Mauduit. La verdad, entran ganas de ayunar y, en un acto de caridad cristiana, mandarle un bocadillo a todos estos desgraciados a los que, bien a ellos, bien a sus antecesores, no le dejaban jugar los burgueses sevillistas. ¡Qué grandeza frente a tantas miserias! ¡Qué lección hemos dado celebrando un Centenario sin alusión alguna a nuestros rivales! ¡Qué diferencia! La clase… no se compra con dinero. |
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07/10/06 La culpa será de Puerta (por Francisco Romero)
O si no al tiempo. Ha tenido que disputarse un montón de partidos, incluido el pasado mundial, sin que ningún futbolista sevillista vistiera la elástica rojigualda. Fracaso ha sido la palabra. Un trasnochado entrenador, al que le han hecho las alineaciones entre el Marca, la SER y la COPE, no ha sido capaz en ningún momento de hacer un equipo.
Si de fracaso puede calificarse toda su trayectoria al frente de la selección, qué decir de la indecente participación en el pasado Mundial en el que jugamos como nunca y perdimos antes que siempre. No contentos con ello, los medios anteriormente señalados, con el beneplácito del vasco Villar, respaldaron la infame gestión del "Torpe de Hortaleza". Todos ellos -no sé Villar- ahora se rasgan las vestiduras, los que lo apoyaron hasta lo inaudito son ahora los máximos detractores del seleccionador.
Abrumado por las críticas, que se centraban en no seleccionar a ni un solo futbolista del equipo supercampeón de Europa y declarado mejor equipo del mundo, accedió, de rebote, tras la lesión de Reyes a llamar un sevillista, Antonio Puerta, al que, ya dije, no merece Aragonés. El espantoso ridículo de hoy en Estocolmo, 2-0 ante Suecia, ¿será suficiente para que se marche de una vez, acompañado del presidente de la Federación Española?
Pues si no es así, mucho me temo que al debutante le harán cargar con la responsabilidad de una derrota gestada en el primer tiempo. No fue hasta el minuto 6 de la segunda cuando debutó el canterano sevillista, tras una desastrosa primera parte del combinado nacional que finalizó abajo en el marcador y, como ellos son así y a alguien hay que echarle la culpa, a quién mejor que a un novato. Insistí, e insisto, con Puerta o sin Puerta, mientras este impresentable sea el que manda, ésta no es mi selección. |
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05/10/06 La selección de Ruin Aragonés no merece a Puerta (por Francisco Romero)
El carrilero sevillista, que se encontraba concentrado con los sub-21, fue llamado por el viejo entrenador tras la lesión de José Antonio Reyes.
Son sentimientos encontrados los que se viven en estos momentos. Si la práctica totalidad de los extranjeros sevillistas están hoy día con su selección, lo es por merecimientos propios ¿o están locos los seleccionadores francés, brasileño, serbio, malí ...? Sin embargo, este impresentable técnico madrileño ha conseguido que jugadores como Palop, Javi Navarro, David, Martí, Kepa y algún otro, integrantes del mejor equipo del mundo, hayan perdido la esperanza mientras el impresentable madrileño permanezca en el cargo cuyo abandono ahora solicita voz en grito la totalidad del fútbol español.
Sólo queda alegrarse por Antonio Puerta que merece el entorchado como el primero, pero, insisto, la selección de Ruin Aragonés no merece tenerlo entre sus integrantes; nuestros jugadores no merecen integrarse en el grupo que llevado a la selección española a los más sonoros fracasos, junto a un seleccionador que ha despreciado desde su llegada al cargo a los futbolistas que han demostrado ser los mejores del fútbol español, europeo y... planetario. |
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03/09/06 Ésta sí es mi selección (por Francisco Romero)
Mi selección, que ha pasado a la historia del deporte español, que ha escrito con letras de oro que son los número uno del planeta, naturalmente es ésta otra: Palizón a Grecia en una final de un campeonato del mundo. Y es mi selección no porque vapulee a sus rivales, que lo hace, sino porque, desde la humildad, ha sabido ser locomotora de las ilusiones deportivas de todo una nación, sí de una nación formada por un equipo encabezado por un seleccionador, hasta ahora casi desconocido, que nos ha llevado a lo más grande del olimpo del basket. Ganáis las finales como un equipo que yo conozco. Estáis a la altura del Sevilla Fútbol Club. Enhorabuena, campeones. |
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14/06/06 Ésta no es mi selección (por Francisco Romero)
Ocurre que desde pequeño, como cualquier aficionado, he estado pendiente de las convocatorias internacionales para las grandes citas. Y en casi todas las ocasiones me he llevado una decepción tras otra. Para los sevillistas contadas han sido las ocasiones en las que el seleccionador de turno ha estado a la altura de los acontecimientos. Me acuerdo ahora de jugadores sevillistas, aunque algunos de ellos gozaron de la internacionalidad fugazmente, con los que históricamente no se ha hecho justicia, o al menos una justicia plena: Superpaco, Hita, Juanito, Rivas, Álvarez, Sanjosé, Blanco, Jaén, Rubio, Santi, Montero, Varela, Moisés... Pero claro, en el subconsciente siempre me ha quedado la duda de la segura subjetividad a la hora de valorar las capacidades de nuestros jugadores para terminar finalmente auto convenciéndome de que quizá me podía la pasión y había en otros equipos futbolistas que reunían méritos superiores a los de mi equipo para vestir la casaca roja, entre otras cosas porque los logros conseguidos por mi Sevilla no sobresalían a nivel nacional. Finalizada la temporada 2005/2006 el Sevilla ocupa la cuarta posición en la clasificación mundial de clubes, siendo el primer equipo del planeta al finalizar el último mes de competición. Para más inri, no sólo ha conseguido estos títulos oficiosos, sino que el 10 de mayo se proclamó CAMPEÓN DE EUROPA en el PSV Stadion de Eindhoven al vencer al Middlesbrough inglés por un aplastante 0-4 en la final de la Copa de la UEFA. Los jugadores sevillistas que disputaron dicha final y que podrían formar parte del combinado nacional son: Palop (sin duda el mejor cancerbero de la temporada liguera española), Daniel Alves (el sustituto de Cafú en la canarinha), Javi Navarro (el mejor central del fútbol español, pese a quien pese), David (a años luz de cualquiera de los seleccionados para dicho puesto), Martí (busquen, comparen y... ) y Jesús Navas (el futbolista más veloz y con mayor clase de la banda derecha española). No me puedo olvidar de jugadores como Puerta o Kepa. Cualquiera de ellos ha hecho merecimientos suficientes para ocupar un puesto en el combinado español. Pero no, eso es imposible. El “sabio de Hortaleza” -¿cómo será el torpe?- ha considerado, junto a la división mediático-galáctica que antes que nadie están Raúl y veintitrés más, algunos de ellos del equipo colchonero, del glorioso como les gusta llamar. Por todo ello, porque me engañan, porque juegan con mis sentimientos, proclamo públicamente, ocurra lo que ocurra, que ESTA NO ES MI SELECCIÓN. Hoy, si no tengo algo más importante que hacer, zapearé y veré a retazos el partido. Si Ucrania medio se comporta a lo mejor me pego al televisor. Prefiero estar al corriente e informado sobre otros acontecimientos que, en estos días ¡ay, del histórico opio del pueblo! pretenden traicionar a la nación española. Esa sí es mi patria y no la que pretende representar Aragonés y su cuadrilla encabezada por el Niño de Brunete. |